REDACCIÓN | Las pérdidas en el porcino español tras la detección, hace seis meses, de la Peste Porcina Africana en jabalíes en Barcelona superan los 900 millones; en este periodo, el precio del cerdo ha caído hasta un 30% anual mientras más de 30 países continúan cerrados a la importación desde cualquier punto de España.
No obstante, los esfuerzos de las administraciones y del sector siguen dando sus frutos y hay países que progresivamente han aceptado la regionalización (uno de los últimos Filipinas), es decir, permiten ya la entrada de productos derivados del cerdo si no provienen de las zonas españolas afectadas.
El impacto económico acumulado desde el 27 de noviembre, cuando se declaró oficialmente el primer foco, es de 913 millones de euros, según la organización agraria Unión de Uniones que hace periódicamente una estimación.
Algo más de la mitad de esas pérdidas las han afrontado la producción y la industria del porcino de Cataluña y de Aragón (las dos principales del país).
Ese impacto se vincula a la suspensión aún vigente de certificados de exportación a más de 30 países, entre ellos destacan algunos como el cierre de México a la entrada de embutidos, jamones, paletas y carne desde cualquier punto de España o de carne y vísceras de cerdos, y embutidos, jamón y bacon a Japón.
No obstante, el impacto sería mucho mayor de no ser porque unas semanas antes del primer foco, China (principal destino en volumen de ventas) y España firmaron un acuerdo para que, en caso de casos de peste porcina africana en España, el gigante asiático admitía la regionalización. Leer más