PORTUGAL / AKIRA NÚÑEZ | Portugal continental afronta desde hoy un episodio prolongado de tiempo cálido y seco que se extenderá previsiblemente hasta el 5 de julio, con máximas de entre 40 y 43 grados en el valle del Tajo y el Alentejo el próximo jueves, según el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA).
El organismo ha emitido avisos amarillos por calor para Guarda, Castelo Branco, Portalegre, Évora y Beja desde este lunes; para Braganza y Vila Real desde el martes, y para el resto de distritos a partir del miércoles. El IPMA considera “muy probable” que el nivel de los avisos se agrave en varios distritos en las próximas actualizaciones, debido a los valores previstos y a la larga duración del episodio.
Las temperaturas mínimas también subirán: superarán los 20 grados en el interior desde el martes y en el resto de regiones desde el jueves, lo que dejará noches tropicales en buena parte del territorio.
La Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) ha advertido de que el tiempo caliente y seco previsto por el IPMA agravará el peligro de incendio rural en los próximos días. La situación en Portugal se enmarca en la ola de calor en estos últimos días de junio que azota a Europa y que, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), ha batido récords e impactado en la salud humana y los ecosistemas.
La Agencia Europea de Medio Ambiente ha advertido además de que los riesgos climáticos afectan a la seguridad alimentaria, la energía, las infraestructuras y los recursos hídricos.
En Portugal, las autoridades han puesto el foco en la evolución de las temperaturas, la actualización de los avisos meteorológicos y el aumento del peligro de incendios rurales durante una semana que se prevé seca, calurosa y con noches tropicales.