REDACCIÓN | El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reivindicado el orden desde “los valores del avance y del progreso, para evitar que “otros decidan por nosotros porque tienen más poder”, avanzando en la regulación para hacer frente a la “quiebra” del orden internacional y el sistema multilateral, la incertidumbre en economía y comercio, la emergencia climática y lograr un despliegue responsable de la inteligencia artificial.
Así lo ha señalado durante su discurso de apertura de la VIII edición del ‘Foro La Toja-Vínculo Atlántico’, celebrado bajo el lema ‘Un mundo en desorden’, en Illa da Toxa (Pontevedra) y presidido por Su Majestad el Rey. En el foro, ha asistido el ministro de Hacienda, Arcadi España, los expresidentes del Gobierno Felipe González y Mariano Rajoy, y ha participado el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda.
Pedro Sánchez ha señalado que “el desorden no es neutral”, ya que “cuando el derecho internacional pierde fuerza, gana quien tiene más armas; cuando los mercados renuncian a las reglas, gana quien tiene más poder para imponer sus condiciones; cuando se debilitan los derechos laborales, gana quien tiene mejores cartas para negociar y cuando la tecnología avanza sin límites, gana quien controla los algoritmos”. Y es que “el desorden tiene beneficiarios y casi nunca son quienes más necesitan protección”, por lo que ha apelado al orden, “una palabra asociada durante demasiado tiempo al pensamiento conservador erróneamente”, que reivindica “desde los valores del avance y del progreso”.
En este sentido, ha explicado que “el orden consiste en establecer reglas y en evitar que otros decidan por nosotros simplemente porque tienen más poder, y en actualizar esas reglas de acuerdo al espíritu de los tiempos”, algo que hacen “los derechos laborales, consigue el Estado del bienestar y la regulación de los mercados”, lo que a su juicio es “esencia de la democracia”.
Orden internacional y sistema multilateral
Con ella, ha dicho, hay que “mirar el mundo que viene y en el que estamos”, para avanzar en cuatro ámbitos, como hacer frente a la “quiebra del orden internacional y el sistema multilateral”, citando la guerra de Ucrania, el “genocidio” de Gaza y los conflictos bélicos que “sólo el año pasado se cobraron más de 150.000 vidas en todo el mundo”, siete veces más que en 2002, contabilizándose 117 millones de personas desplazadas por la fuerza, el triple que a comienzos de este siglo. “Muchas a causa de conflictos, otras, huyendo simplemente de la miseria. El drama de la migración irregular nos lo recuerda y lo ocurrido en Ceuta este verano lo demuestra”, ha añadido, para sostener que “ningún muro o barrera, por alta o infranqueable que sea, podrá contener la desesperación de la gente por tener una vida mejor”.
El jefe del Ejecutivo ha afirmado que el sistema de Naciones Unidas es “absolutamente necesario” y “la mejor herramienta que hemos conocido y probablemente tendremos jamás para resolver los desafíos globales y evitar los conflictos presentes y futuros”, como defendió la semana pasada en la Asamblea General de la ONU, aunque precisa de una “reforma profunda para reflejar el mundo de hoy”, con un Consejo de Seguridad “más representativo, organismos más ágiles y eficaces y una justicia internacional capaz de conseguir que el crimen tenga consecuencias y no haya impunidad”. “Una regla que solo tiene que cumplir el débil no es una regla, es otra forma de poder”, ha sostenido, en defensa del multilateralismo. “Hoy estamos pagando las consecuencias de guerras injustas, absolutamente injustificadas e ilegales a las que España se ha opuesto con voz firme: la guerra Putin en Ucrania, a la de Netanyahu con su genocidio en Gaza y ocupación del territorio palestino o al inmenso error de la guerra de Irán”, ha lamentado.
Economía y comercio
Otro de los ámbitos en los que opera el desorden mundial citados por Sánchez es el de la economía y el comercio, en el que ha reivindicado que, ante “años de incertidumbre y sobresaltos”, España “sigue creciendo y demuestra una resiliencia bastante encomiable”, con un crecimiento de en torno al 2,6% este año, casi el triple de lo previsto en la zona euro, donde España crea el 85% del empleo asalariado, superando los 22,5 millones de personas afiliadas a la Seguridad Social, mientras se reduce la temporalidad al 12,3%. “Estas cifras ilustran un modelo de éxito en condiciones muy adversas, pero no nos hacen apartar la mirada de las graves dificultades que aún persisten”, ha puntualizado, especialmente garantizar el acceso a la vivienda y hacer frente a la emergencia habitacional.
El presidente del Gobierno ha pedido al Congreso de los Diputados y los grupos “altura de miras” para convalidar los decretos en la sesión de este viernes, tras el acuerdo “fruto del diálogo con los grupos parlamentario” alcanzado el martes. “Pido que dejemos a un lado la ideología y las confrontaciones partidistas y nos centremos en una cuestión que es de pura humanidad”, ha apostillado. No obstante, se ha referido a otros desafíos, como el alza en los precios del combustible y su impacto en el coste de la vida, con una inflación del 4,9% en septiembre, debido al impacto de los precios energéticos, especialmente los carburantes y el gas. Para hacer frente a esa “factura del desorden” el Ejecutivo ha aprobado prolongar la protección a familias y empresas frente a la subida de precios provocada por la guerra de Irán, ante la pandemia, la invasión de Ucrania y lo vamos a volver a hacer con todas y cada una de las crisis”. Con el tercer Real Decreto-ley se movilizan un total más de 12.000 millones de euros, lo que evita la mitad del incremento de precios que se habría producido, ha apuntado.
Igualmente, ha criticado el uso de aranceles como “herramienta de coacción”, a pesar de que “con una guerra comercial, nunca hay ganadores, solo perdedores”. Frente a ello, España ha defendido un sistema comercial multilateral basado en reglas, gestionado por una Organización Mundial del Comercio (OMC) que “favorezca a los países más necesitados”. En el actual marco de negociación comercial entre la UE y China, ha dejado claro que son “bienvenidos el comercio y las inversiones que traigan empleo y tecnología, pero es imperativo reequilibrar esta relación entre Europa y China, con “equilibrio y sentido común”, junto a “reglas claras y predecibles”.
Emergencia climática
De igual forma, el presidente del Gobierno ha hecho alusión a la emergencia climática como uno de los aspectos en lo que es urgente revertir el desorden global para no dar marcha atrás, ya que “el cambio climático mata y nos empobrece”, teniendo en cuenta que “Europa no está preparada para la emergencia climática, se calienta al doble de velocidad que la media del planeta y su dependencia de los combustibles fósiles, agravada por las guerras, la hace doblemente vulnerable”. De hecho, desde el inicio de la guerra de Irán, Europa ha pagado 100.000 millones de euros más por los combustibles fósiles que importa, más de 3.000 millones adicionales cada semana, una cifra equivalente a la cuarta parte de todas las ayudas directas de los fondos Next Generation.
“Lo que Europa construyó para salir de la pandemia, el desorden nos lo haarrebatado en una guerra”, ha enfatizado, por lo que, España defiende “depender cada vez menos de las decisiones que otros toman por nosotros” y por ello impulsa las energías renovables, que ya representan cerca del 60% de la producción eléctrica.
“Frente a Ormuz, sol, agua y viento”, ha apostillado, sobre todo teniendo en cuenta que las temperaturas extremas en Europa que podrían restar más de un 1% al PIB europeo y, entre 2021 y 2024, las pérdidas acumuladas asociadas a catástrofes y eventos climáticos extremos se estiman en más de 200.000 millones de euros para los países europeos. En consecuencia, ha defendido que la política de adaptación y resiliencia sea “el segundo gran pilar de la política climática europea, junto a la descarbonización” y los próximos presupuestos cuenten con un paquete relevante de recursos para la adaptación a efectos de la emergencia climática. En definitiva”, necesitamos el orden de la razón y la ciencia, hoy discutidos frente al desorden que conduce al desastre de la emergencia climática”.
Despliegue responsable de la inteligencia artificial
El jefe del Ejecutivo ha reivindicado el orden también para lograr un despliegue “responsable” de la inteligencia artificial, con reglas que se anticipen y “capacidad de gobernarla”. “Ayer vimos una foto que a mí personalmente me pareció claramente insuficiente.
El presidente de Estados Unidos diciendo a los tecno-oligarcas que se tienen que autorregular. Creo que es un error poner en manos del zorro el cuidado del gallinero. Esto no va de pactos voluntarios entre tecno-oligarcas y de autorregulación”, sino de “obligaciones legales, escrutinio público, control social y supervisión gubernamental y asunción de responsabilidades incluso penales”, ha subrayado.
En esta línea, ha recordado que España fue el primer país en contar con una Agencia de Supervisión de la Inteligencia Artificial y acaba de presentar el Plan IA 360, una hoja de ruta nacional centrada en un despliegue responsable para aprovechar todas las oportunidades. Desde esa “autoridad moral para defender una IA de vocación humanista”, ha abogado por “marcos regulatorios sólidos” a nivel nacional, europeo y multilateral, para garantizar la seguridad y la protección de derechos.
Además, ha declarado que “el progreso nunca ha consistido en renunciar a las reglas, ha consistido en construir reglas a la altura del momento que vive cada sociedad”. “Los poderes que intentamos gobernar han adquirido una escala planetaria, jamás ha habido un nivel de desigualdad en la historia de la humanidad como el que hay ahora mismo”, ha avisado, por lo que ha defendido que, “frente a las fuerzas del desorden, España defiende una Europa con mayor capacidad de actuación”, con un presupuesto europeo “mucho más ambicioso” para abordar la financiación de bienes públicos europeos (seguridad, defensa, emergencia climática, ciencia, PAC o el pilar social). “¿A quién le interesa un mundo en desorden? La respuesta es clara: a quien sabe que, cuando desaparecen las reglas, puede imponer las suyas”, ha advertido, insistiendo en la necesidad de “reglas justas”.