La nave estadounidense Endeavour aterrizó en el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida), este martes a las 18h32 españolas, como estaba previsto. Cerraba así una misión de 13 días, cuyo fin se adelantó en uno por la cercanía a Tejas del huracán Dean. El riesgo de que el ciclón golpeara la costa tejana el miércoles llevó a la NASA a decidir que el Endeavour adelantara su regreso. El centro de Houston controla las misiones y guía los regresos a la Tierra. Si hubiera sido evacuado debido al huracán, el organismo espacial de EEUU se habría visto obligado a transferir sus operaciones al Kennedy, que no está tan bien equipado. Antes de llegar a Florida, el transbordador y sus siete tripulantes sobrevolaron el océano Pacífico, Costa Rica y Cuba. Pocos segundos después del aterrizaje, un paracaídas se desplegó en la parte trasera del Endeavour para frenar su impulso. La misión del Endeavour, la segunda del año, permitió alcanzar todos los objetivos fijados para continuar con la construcción de la Estación Espacial Internacional, a la que pasó nueve días acoplado. Los astronautas instalaron un nuevo segmento metálico de 1,58 toneladas para extender el esqueleto de la estación y reemplazaron uno de los cuatro giroscopios defectuosos. También llevaron 2,7 toneladas de víveres y equipamiento. Sin embargo, el éxito de la misión se vio cuestionado por una fisura en el escudo térmico del Endeavour, provocada por el impacto de un fragmento de espuma aislante desprendida del tanque de combustible externo, un problema recurrente y en el origen del accidente del Columbia en 2003. Tras varias pruebas, la NASA concluyó que la fisura no presentaba riesgos.