El presidente estadounidense, George Bush, admitió este martes que siente cierta "frustración" con los líderes políticos de Irak, pero dijo que corresponde a los ciudadanos de ese país decidir si deben reemplazar al actual primer ministro iraquí, Nuri al Maliki. "Existe cierto nivel de frustración con los líderes en general", dijo Bush durante la cumbre de mandatarios de América del Norte. "La pregunta clave es: ¿El Gobierno (iraquí) responderá a las demandas del pueblo? Y si el Gobierno no responde a las demandas del pueblo, ¿reemplazarán el Gobierno? Esa decisión depende de los iraquíes, no de los políticos estadounidenses". Poco antes, el embajador de EEUU en Bagdad también opinaba de forma crítica sobre la situación política iraquí. "Los progresos en temas nacionales han sido extremadamente desalentadores y frustrante para todos: para nosotros, para los iraquíes y para sus propios líderes", dijo Ryan Crocker a la prensa en la capital iraquí. "Yo diría que conseguir una reconciliación que tenga realmente significado, y que implique no solamente a los líderes sino a toda la sociedad, va a requerir tiempo", añadió. El diplomático y el general David Petraeus, jefe de las fuerzas estadounidenses en Irak, tienen previsto presentar un informe de la situación iraquí ante el Congreso de EEUU a mediados de septiembre. Crocker aseguró que el número de asesinatos confesionales ha bajado, aunque reconoció que ha habido "algunos ataques con coche bomba espectaculares". "Lo que ha sucedido en el último par de años, la violencia, los desplazamientos de población, la muerte de decenas de miles de iraquíes: todo eso no va a ser superado en unas pocas semanas", advirtió el embajador.