Nacional
Insiste en que ve "bastante lejana" su sucesión
03-09-2007
A sus 52 años, y pese a los avatares políticos en los que se ha visto envuelto, este pontevedrés de adopción (nació en Santiago), no sólo no arroja la toalla, si no que mantiene la ilusión de ganar las elecciones generales y presidir el Gobierno de España con el fin de trabajar para que los ciudadanos lleguen a fin de mes y preparar al país para hacer frente a los nuevos retos de la globalización económica y la inmigración.
-¿Cómo afronta el inicio del curso político?
- Con ganas, ilusión y una gran responsabilidad. El Partido Popular acaba de ganar unas elecciones importantísimas como son las municipales y lo ha hecho con el mejor resultado de toda la historia en este tipo de comicios. Eso nos confirma que hemos trabajado en la buena dirección; vamos a seguir trabajando y estamos convencidos de que vamos a ganar. En las próximas elecciones España se juega mucho. Es necesario cambiar un gobierno que se ha caracterizado, entre otras cosas, por su ineficacia, la falta de ambición y el desinterés por los problemas reales de la gente. Es urgente volver a atender lo importante, que no es otra cosa que el bienestar de los españoles.
-¿De verdad, puede ganar las elecciones generales?
-Insisto, acabamos de ganar las elecciones municipales y autonómicas. Esa ha sido la auténtica encuesta sobre lo que opinan los españoles de lo ocurrido estos últimos años. Estoy convencido de la victoria, no porque el gobierno lo haya hecho rematadamente mal, que lo ha hecho, sino porque nosotros vamos a ofrecer a los ciudadanos una alternativa ilusionante.
-¿Y si no gana? ¿Se marchará?
- No contemplo otra posibilidad que no sea ganar; no trabajo con otra hipótesis.
-Es necesario reformar la Ley Electoral para que gobierne la lista más votada?
-Sí. Es una de las propuestas que vamos a llevar en el programa electoral. Es necesario reformar la Ley para evitar que repitan casos como el ocurrido en Pontevedra y en tantos otros lugares. Cuando los ciudadanos manifiestan inequívocamente su voluntad en las urnas esa decisión se debe respetar. El ganador, sobre todo si lo hace de manera meridianamente clara, debe gobernar. Lo contrario genera frustración y acaba alejando a los ciudadanos de las urnas como hemos visto en algunos comicios recientes.
Manuel Fraga dijo hace unos días que el PP debe ir preparando la sucesión. -¿Seguirá su consejo?
-Escucho con atención los consejos de Manuel Fraga y los de todos aquellos que, como él, sólo persiguen el éxito del Partido Popular, pero creo que lo más urgente en estos momentos es trabajar para ganar las próximas elecciones. Esa es la prioridad y, como ya he dicho, la cuestión de mi sucesión, con todos los respetos, la veo bastante lejana.
-Y otro de sus compañeros de partido, Ruiz Gallardón, se posicionaba a favor de que el PP se modernice y dé un giro hacia el centro. ¿Tan a la derecha están?
-El PP siempre ha defendido una política de moderación, centrista y liberal, no nos hemos movido de ahí, los que se mueven son otros. Nosotros defendemos, primero en solitario y ahora cada vez más acompañados, la España constitucional, una nación de ciudadanos libres e iguales; en derechos, en obligaciones y en oportunidades. ¿Eso es ser de derechas o de izquierda? Yo digo que eso es puro sentido común. Eso sí, también somos un partido con convicciones y las hemos mantenido en circunstancias nada fáciles; eso es todo lo contrario del oportunismo de ahora practican los que hace poco nos llamaban 'patriotas de hojalata'.
-El terrorismo ha vuelto a las primeras páginas de los periódicos. ¿Está perdiendo el Gobierno la batalla contra ETA?
-El Gobierno de España, de la nación más antigua de Europa y la octava potencia industrial del mundo, jamás podría perder la batalla frente a una banda de asesinos. Pero hay que dar esa batalla en todos los frentes. No bastan los discursos o las declaraciones más o menos elocuentes, ni siquiera bastan los éxitos policiales que demuestran la eficacia de nuestras fuerzas de seguridad. El gobierno tiene que liderar también la lucha contra el brazo político de ETA, y eso pasa por actuar inmediatamente contra ANV. El gobierno sabe que cuenta con nuestro apoyo incondicional en todo lo que haga para acabar con ETA.
-¿Es posible derrotar a los terroristas desde la unidad?
-Por supuesto; no es fácil pero con el Pacto Antiterrorista emprendimos el camino correcto. Con aquel pacto PP y PSOE, les decíamos a los terroristas que ganara quien ganara las elecciones ETA estaba condenada porque no habría negociación ni cesión política alguna. Rodríguez Zapatero liquidó aquel acuerdo y, como todos sabemos de sobra a estas alturas, negoció con ETA sobre cuestiones políticas. Eso devolvió a los terroristas la esperanza de conseguir en una negociación lo que no habían conseguido en 40 años de crímenes. Ya todos sabemos que ese ha sido el gravísimo error y el gran fracaso de este gobierno. Ahora toca rectificar; decirle a ETA que se acabó, que nunca más habrá negociación alguna, y actuar de manera inmediata contra ANV. Insisto en que la clave es que ETA sepa que nunca se va a negociar. ETA vive de la esperanza de que un gobierno acepte negociar sus objetivos políticos a cambio de que deje las armas. Hay que quitarle esa esperanza.
-El verano, además, nos ha dejado la crisis de las hipotecas en Estados Unidos, con el consiguiente sobresalto para las familias españolas que temen que pueda llegar a Europa. ¿Qué se puede hacer?
-Afortunadamente, nuestro sistema financiero es muy sólido y se está comportando admirablemente, no así el gobierno que durante la crisis económica de este verano ha estado ausente, cosa que no me sorprende dadas sus prioridades. Rodríguez Zapatero ha dilapidado la legislatura entre la negociación con ETA, el Estatuto de Cataluña y la Ley de Memoria Histórica. Ninguna de esas tres cosas ayuda a los ciudadanos a llegar a fin de mes, pero el gobierno no ha hecho nada para corregir lo que se veía venir, que las hipotecas están subiendo mucho y como está subiendo el precio de servicios esenciales. Los sueldos cada vez dan para menos y eso lo sabe todo el mundo. ¿Qué se puede hacer? Desde luego reformas económicas como hicimos cuando gobernamos. Lo que no se puede hacer es vivir de la inercia y de la herencia, como ha hecho el actual gobierno. Son necesarias más liberalizaciones, más privatizaciones, más rebajas fiscales, sobre todo en sociedades y renta. En Galicia suprimir el impuesto de Sucesiones y Donaciones de padres a hijos como ya han hecho otras comunidades gobernadas por el Partido Popular.
-Y por otra parte, miles de personas se han visto afectadas por el caos de los servicios públicos, a modo de apagones, averías de trenes y problemas en los aeropuertos. Ustedes han reclamado al Gobierno de Zapatero y más concretamente a la ministra de Fomento que asuma su responsabilidad y dimita. ¿Es necesaria esa dimisión?
-Lo hemos pedido nosotros y la mayoría de grupos representados en el Congreso. Es todo un clamor. El grado de incompetencia de la ministra de Fomento sólo es comparable al de su soberbia y ambas circunstancias unidas deberían mover a la reflexión del presidente del gobierno. Los problemas son inevitables pero el gobierno está para dar la cara y hacer frente a las dificultades, todo lo contrario de lo que ha ocurrido aquí. Este gobierno se ha demostrado un experto en escurrir el bulto ya sea en la crisis de este verano en Barcelona o el año pasado con los incendios en Galicia.
-Usted ha dicho que el presidente del Gobierno ha equivocado las prioridades de su legislatura. ¿Cuáles hubieran sido las suyas?
-Mejorar el bienestar de los españoles y preparar a nuestro país para hacer frente a los retos más inmediatos: la globalización económica, la inmigración, la seguridad ciudadana, prepararnos para la sociedad del futuro. Hay miles de personas que trabajan en la India para dar servicio a empresas americanas o europeas y nosotros ¿por qué no podemos hacer nosotros lo mismo y trabajar desde Pontevedra para una multinacional de California? Evolucionamos a toda velocidad hacia una sociedad completamente distinta de la que hemos conocido hasta ahora. Nuestro reto tiene que ser coger ese a tiempo ese tren, el de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías, así es como conseguiremos vivir mejor, si no lo hacemos serán otros los que se beneficien de los cambios.
-¿Cómo valora al bipartito gallego?
-Más que un gobierno parecen dos, peleados y dedicados a hacer oposición el uno al otro. No hay un proyecto común y menos aún una oferta de futuro a los gallegos.
-¿Ha encontrado al PPdeG unido en torno a Alberto Núñez Feijoo o teme que los descontentos como Cacharro acaben montando otro partido?
-Alberto Nuñez Feijoo ha sido elegido en el congreso más democrático que yo he conocido, está haciendo un magnífico trabajo y tiene el apoyo de todo el partido.
-El anuncio realizado por el vicepresidente de la Xunta y portavoz del BNG, Anxo Quintana, de que los niños deberían saber y cantar el himno gallego, encontró inmediata respuesta en el Partido Popular en boca de su presidente, Mariano Rajoy, con su consiguiente réplica. Durante sus vacaciones en Galicia usted ha participado en la polémica sobre el himno gallego y, sin embargo, apoyan la búsqueda de una letra para el himno español. ¿Cuál es su posición en ambos casos?
-Mi prioridad en materia escolar no son los himnos sino la calidad de la educación. Estamos creando españoles de primera y de segunda, distinguiendo entre los que se pueden pagar una educación mejor y los que no. Eso atenta contra la igualdad de oportunidades. Lo prioritario es volver a los valores del trabajo, el mérito y el esfuerzo, recuperar la autoridad del profesorado, devolverle su prestigio en la sociedad y prestar atención al inglés, la informática, las matemáticas y las humanidades. Eso es lo que se necesita para poder competir en un mundo global.
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