Los hombres no son siempre los verdugos cuando a violencia en el ámbito familiar se refiere, pues existe un número importante de asuntos que llegan a cuerpos policiales y juzgados en los que la víctima de este tipo de agresiones son ellos. El algunas, el resultado, también es la muerte. Un informe del Ministerio de Interior indica que en Galicia se registraron el pasado año 1.410 denuncias presentadas por hombres, por delitos (487 -el 32%-) y faltas (923) asociadas a una forma de violencia que, en todo caso, afecta más a las féminas, que cursaron 4.080 denuncias en el mismo periodo. Pese a todo, Galicia es la cuarta comunidad en la que mayor número de asuntos de violencia familiar cuya víctima es el hombre se tratan. Así, mientras Andalucía aporta el 27,4% de las denuncias registradas en el Estado, la Comunidad Valenciana un 12,7% y Canarias un 9%, Galicia se sitúa en una cuarta posición, al registrar el 6,1% de los casos de estas características que se producen en el ámbito estatal. En el otro extremo se encuentran lugares como La Rioja (0,6%), Navarra (0,6%) y Ceuta (0,3%) o Melilla (0,2%), entre otras. Lo que sí ocurre es que no siempre la persona agrede es la pareja del hombre. De hecho, las cifras que se manejan actualmente indican que esto ocurre en el 39% de los casos. La cifra, no obstante, ha crecido en los últimos años, pues si en 2002 en 448 ocasiones fue el cónyuge o análogo era el que cometió este tipo de acciones, en 2006 se dieron estas circunstancias en hasta 554 casos que fueron denunciados en Galicia. La situación por provincias también es desigual. Así, los varones que fueron víctimas de este tipo de violencia en A Coruña y Pontevedra (580 y 569, respectivamente), distan mucho de los que se vieron en similar situación en Lugo y Ourense (122 y 139, respectivamente). Porcentualmente, la provincia de Pontevedra es la que registra un mayor número de casos respecto a su población. De hecho, mientras A Coruña (con el 40,7% de la población gallega) registra el 41% de los casos de violencia en el ámbito familiar dirigida a un hombre, Pontevedra, con un 35% de los habitantes de Galicia, alcanza el 40,3% de los asuntos de este tipo. En Lugo (13,1% de la población gallega) se producen el 8,6% del total de episodios registrados en la comunidad y en Ourense (12,4% de la población gallega) el 9,8%. Cuando el resultado es la muerte En el conjunto estatal, este tipo de agresiones a hombres se han saldado con un total de 37 muertes en el año 2006, de las que únicamente una se corresponde con Galicia. En este caso fue un hijo/a el agresor. Andalucía es, de igual modo, la comunidad en la que más defunciones se produjeron tras un episodio de violencia en el ámbito familiar. Así, de las nueve muertes registradas, tres fueron a manos del cónyuge, en cuatro el agresor fue otro pariente y en dos casos el padre o la madre. En España, de los 37 fallecidos doce lo hicieron por la violencia ejercida por su pareja, cinco a manos de alguno de sus hijos, diez a causa de la agresión de otros parientes y en diez casos fueron los padres los autores. Del último lustro, el 2005 fue el año en el que más hombres fallecieron en Galicia a causa de estas agresiones. De hecho, fueron cinco (dos en A Coruña, dos en Lugo y uno en Pontevedra). Más víctimas femeninas Pese a que existen también hombres maltratados en el ámbito familiar, lo cierto es que son más las mujeres que se encuentran en esta situación. De hecho, si en 2006 falleció un hombre en Galicia a causa de una agresión de este tipo, tres mujeres perdieron la vida en similares circunstancias. Por otra parte, al tiempo que los hombres cursaron 1.410 denuncias por ser víctimas de violencia en el entorno doméstico, en el mismo periodo fueron 4.080 las mujeres que se vieron en esta situación. En el ámbito estatal existe también esa diferencia. Así, si fueron 22.872 las denuncias presentadas por hombres, las de las mujeres suman 79.882.