El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener los tipos de interés a corto plazo para la zona del euro en el 4 por ciento, informó la entidad. La institución europea dejó inalteradas también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 5 por ciento, y la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 3 por ciento. La mayoría de los expertos había pronosticado que el BCE no modificaría el precio del dinero este mes, sino que esperaría a ver qué efectos tiene en la economía la crisis de los mercados financieros y la falta de liquidez en el mercado de dinero de las últimas semanas. En la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno de la entidad, su presidente, Jean-Claude Trichet, afirmó que "dado el alto nivel de incertidumbre, es apropiado recabar información adicional y examinar los nuevos datos antes de sacar conclusiones de política monetaria". Trichet afirmó que "la volatilidad de los mercados financieros y la nueva apreciación de los riesgos en las semanas recientes han dado lugar a un aumento de la incertidumbre" y agregó que el BCE prestará "gran atención" a todos los desarrollos que se produzcan en este ámbito. Los analistas prevén ahora que el BCE incrementará los tipos de forma moderada en octubre o noviembre si la situación financiera se normaliza en las próximas semanas, ya que, en su opinión, los datos económicos de la eurozona no han cambiado notablemente después de las turbulencias financieras y aún justifican una subida de las tasas. Por ejemplo, la confianza empresarial en la eurozona permaneció en un nivel alto en agosto, pese a que bajó en un punto, hasta 110 unidades, y el número de desempleados se redujo en 27.000 personas en julio, con lo que la tasa de desempleo se mantuvo en el 6,9 por ciento, según datos de la oficina estadística europea Eurostat. Además, los mercados esperan que la inflación repunte en el último trimestre del año, tras haberse mantenido durante los últimos doce meses por debajo del máximo de referencia del BCE, que fija una tasa de inflación interanual "cercana, pero siempre por debajo del 2 por ciento" para salvaguardar la estabilidad de precios. Inyección El Banco Central Europeo inyectó en el mercado de dinero del euro 42.245 millones de euros (57.453 millones de dólares) a un tipo de interés mínimo del 4,06 por ciento y con un vencimiento de un día. El banco europeo adjudicó este efectivo en una subasta rápida a un tipo de interés medio del 4,13 por ciento para cubrir las necesidades de efectivo de los bancos comerciales de la zona euro. En la operación de financiación, llamada de ajuste fino, participaron 46 institutos de crédito que pujaron entre el 4 y el 4,21 por ciento. La cantidad que solicitaron estos bancos de la zona euro fue de 90.895 millones de euros (123.617 millones de dólares). En un anuncio a los mercados sobre aspectos operativos, la entidad monetaria europea dijo ayer que "la volatilidad en el mercado de dinero del euro ha aumentado y que el BCE observa muy de cerca la situación". En caso de que esto persistiera hoy, el BCE estaba dispuesto a contribuir al logro de unas condiciones ordenadas en el mercado de dinero del euro. En el mercado interbancario, en el que los bancos comerciales se prestan dinero, los tipos de interés han subido notablemente debido a una escasez de liquidez, por lo que el BCE ha inyectado efectivo adicional para mantener las tasas cercanas a su tipo de referencia, que es actualmente del 4 por ciento. El Euribor a tres meses se mantuvo en el 4,75 por ciento, como el miércoles, y a doce meses bajó hasta el 4,781 por ciento, frente al 4,80 por ciento de ayer. La escasez de liquidez en la zona del euro se ha producido por la incertidumbre sobre la extensión de la crisis de las hipotecas de alto riesgo estadounidenses ("Subprime") ya que ha llevado a muchas entidades a preferir mantener su efectivo en vez de prestarlo a otros bancos. El banco JP Morgan destacó que la tasa de depósitos a un día subió ayer hasta el 4,68 por ciento y descendió de nuevo hasta el 4,1 por ciento, después de que el banco europeo mostrara su disposición a inyectar más liquidez en el mercado. En agosto, para evitar una escasez de efectivo y una crisis en el sistema financiero, el BCE inyectó 211.365 millones de euros (284.708 millones de dólares) mediante subastas rápidas, o de ajuste fino, durante cuatro días laborables consecutivos.