El responsable de producción de TVG, Rey Cabarcos, lo tiene crudo. Aspiraba a director de la tele y se puede quedar sin la jefatura, sorpresas te da la vida. Su poco amor al trabajo, su ansias por la conspiración permanente y su estrategia de echar del departamento al hermano de una histórica del PSOE pontevedrés puede costarle el cargo. Ni su amigo Pastor le va a salvar el cocido. En fin, la avaricia rompe el saco.