Vaya lío se ha montado en Pontevedra con la huelga de la construcción. Y no solo en el ámbito laboral. Los empresarios están que trinan contra la Subdelegación del Gobierno a la que acusan de excesiva pasividad ante los piquetes violentos. Amenazan los constructores con acudir a los tribunales en el caso de que se produzca una desgracia. Rodarán cabezas, ha dicho su secretario provincial.