Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes) quedó limpio de toda sospecha de su eventual responsabilidad en el choque entre Mark Webber y Sebastian Vettel en Monte Fuji, este viernes después de los primeros entrenamientos del Gran Premio de China dominados por Kimi Raikkonen (Ferrari). "La implicación de Lewis Hamilton en este incidente se ha examinado. En vista de sus explicaciones, no se le ha impuesto ninguna penalización", declara el comunicado de los comisarios de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que interrogaron al líder del campeonato durante cerca de una hora. La FIA decidió también dejar en una simple "reprimenda" la penalización de diez posiciones en la parrilla de salida del Gran Premio de China impuesta en un primer momento a Vettel (Toro Rosso-Ferrari), considerado responsable de un choque con Webber (Red Bull-Renault) que provocó su doble abandono. Toro Rosso había solicitado a la FIA que examinara nuevos elementos- un vídeo de un aficionado grabado desde las tribunas - en el incidente. En vista de este vídeo "que no aporta gran cosa a las imágenes originales", y después de haber escuchado a los pilotos, los comisarios aceptaron que en el momento del incidente "las condiciones en el circuito de Monte Fuji eran excepcionalmente malas, peores que cuando salió el 'safety-car' a pista". Por consiguiente, los comisarios "aceptaron que era inapropiado imponer (a Vettel) el castigo que se aplica habitualmente para semejante infracción" en el reglamento deportivo. Hamilton, que puede convertirse el domingo en Shanghai en el primer piloto que conquista el título mundial en su primera temporada en Fórmula 1, solo había firmado el cuarto mejor tiempo en la primera jornada de entrenamientos libres, víctima tal vez de la presión. Raikkonen fue el más rápido del día, pero con sólo seis milésimas de segundo de ventaja sobre Fernando Alonso, compañero y máximo rival de Hamilton.