En un informe sobre delincuencia en Galicia y España se ofrecen datos que nada tienen que ver con lo que los ciudadanos percibimos. Y es que para nuestra sorpresa el mayor grado de delincuencia no se da entre los emigrantes procedentes de Latinoamérica o Europa del Este. Los más conflictivos, por este orden, son los marroquíes, argelinos, nigerianos y rumanos. Que cada palo aguante su vela.