Después de que dos menores de edad, uno de ellos una niña de 14 años, tuvieran que ser atentidos el pasado fin de semana en el servicio de Urgencias del Hospital Xeral de Lugo por coma etílico, el alcalde, el socialista José López Orozco, invitó a todos los padres y madres de la ciudad a que lo acompañen ?o día que estimen oportuno ao botellón?, para que comprueben en que circunstancias se encuentran sus hijos. En su opinión, ni las autoridades ni las familias pueden ?pechar os ollos ante unha realidade moi grave?. Aunque el Ayuntamiento de Lugo ?non é alleo a este tema e os servizos de prevención das drogodependenzas están actuando?, el papel de las familias es fundamental para atajar un fenómeno que está destrozando a la juventud, afirmó el alcalde. ?As autoridades temos que intervir, hai que correxir os horarios e a venda de alcohol e temos que desenvolver ordenanzas de comportamento cívico?, reiteró López Orozco, pero las familias de los menores no pueden eludir sus responsabilidades y tienen que ?actuar? para controlar lo que hacen sus hijos, porque alguien se está ?lucrando a conta dos mozos e mozas?. ?A noite do sábado ao domingo nunca tal cousa vin?, dijo el regidor, ?tiñan que ver en que estado se atopaba unha parella o domingo ás dez da mañá, diante do Colexio dos Pais Franciscanos?. Reconoció que, después de las escenas que vivió en primera persona esa noche, se sorprendió de que los servicios sanitarios ?só tiveran que intervir en dúas ocasións?. Por eso, también se preguntó en voz alta que ?faría se o meu fillo chegase así á casa, un día e outro e outro?. ?Son pai de dúas mozas de 28 e 29 anos e tiven a sorte de que librei disto, pero eu preguntaríame algo?, apostilló. López Orozco hizo estas declaraciones después de la presentación de las XXI Xornadas Penitenciarias Lucenses, que organiza la asociación Concepción Arenal. El alcalde lamentó que este fenómeno esté ?creando clientes para este tipo de institucións?.