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José Manuel López García
Sociedad

La Iglesia beatifica a 498 mártires españoles en una multitudinaria ceremonia

29-10-2007

La Iglesia católica proclamó beatos a 498 mártires de la persecución religiosa acaecida en España durante la II República y la Guerra Civil. La ceremonia, que fue presidida por el cardenal y prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos de la Santa Sede, José Saraiva Martins, tuvo lugar en la plaza San Pedro del Vaticano, ante la presencia de unos 50.000 peregrinos, según el balance oficial conjunto dado a conocer por el Vaticano y la Conferencia Episcopal Española (CEE). La celebración empezó puntualmente a las 10.00 horas de la mañana bajo el cielo soleado de Roma y duró poco menos de dos horas, culminando con el habitual rezo del Ángelus del Papa Benedicto XVI, quien dirigió un saludo especial a los peregrinos venidos de España. Junto a Saraiva Martins, concelebraron la ceremonia un total de 71 obispos y más de un millar de sacerdores, muchos de ellos familiares de los mártires, así como los Superiores Generales de las Órdenes Religiosas. En cuanto a las autoridades gubernamentales, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, presidió la delegación oficial española, junto a representantes de siete comunidades autónomas, ocho municipios, el diputado socialista Juan Andrés Torres Mora -ponente de este partido para el proyecto de Ley de la Memoria Histórica y familiar de uno de los mártires que serán beatificados- y otros ocho parlamentarios del PP. El Arzobispo de Madrid, el cardenal Antonio María Rouco Varela, -a cuya Archidiócesis pertenece el mayor número de los mártires- fue el encargado de iniciar el rito de beatificación, solicitando al Papa Benedicto XVI que inscribiera a estos 498 mártires en el número de los Beatos. Acto seguido, los obispos de las diócesis en las que se instruyeron las 23 Causas, acompañados por los correspondientes Postuladores, enumeraron la causa de Beatificación de sus diócesis respectivas, siguiendo el orden de la fecha en que se introdujeron las Causas: Barcelona, Burgos, Toledo, Cuenca, Ciudad Real, Mérida-Badajoz, Madrid, Oviedo, Jaén, Santander, Cartagena y Girona. A continuación, Saraiva Martins leyó la Carta Apostólica de Beatificación con la que Benedicto XVI proclamó beatos a los 498 mártires, cuya fiesta litírgica se celebrará el 6 de noviembre. Durante la homilía de la Misa que sucedió al rito de beatificación, Saraiva Martins emplazó a los peregrinos españoles a defender sus convicciones, especialmente sobre "la dignidad de la persona, sobre la vida desde la concepción hasta la muerte natural, sobre la familia" fundada en el matrimonio "indisoluble entre un hombre y una mujer", así como "sobre el derecho y deber primario de los padres en lo que se refiere a la educación de los hijos". Asimismo, exhortó a los presentes a no contentarse simplemente "con celebrar la memoria de los mártires", sino vivir conscientes de la propia llamada a la santidad, sin caer en "un cristianismo vivido tibiamente". Por su parte, el Papa, que saludó a los peregrinos desde la ventana de su estudio tras la beatificación y con ocasión del rezo del Ángelus, evocó el ejemplo de los mártires, quienes "con sus palabras y gestos de perdón hacia sus perseguidores, nos impulsan a trabajar incansablemente por la misericordia, la reconciliación y la convivencia pacífica". Por otro lado, advirtió que, además del de la sangre, "existe otro tipo de martirio incruento, que no es menos significativo" y que es el llamado "martirio de la vida ordinaria", especialmente presente hoy en día, en que los cristianos deben hacer frente cotidianamente a una sociedad "secularizada". Los peregrinos procedentes de todos los puntos de la geografía española acogieron las palabras del Papa con gritos y aplausos, al tiempo que ondeaban banderas de España y de diversas Comunidades Autónomas. Muchos de ellos habían llegado a la plaza antes de las 8.00 horas -que es cuando se ha abierto el control de entrada para acceder a la Plaza San Pedro-. Tras la celebración y a pesar del cansancio, se mostraban emocionados y alegres, tal y como relató la hermana Ana, procedente de Albacete y que realizó el viaje en honor al recién proclamado beato Mamberto Camacho Camacho, quien "prefirió el martirio antes que blasfemar", explicó la monja. Especialmente relevante fue la presencia de familiares de los mártires, que según los datos de la CEE fueron unos 2.500. Algunos de estos grupos eran bastante numerosos, como el del sacerdote diocesano granadino Fortunato Arias, cuya causa movilizó tres autobuses llenos de familiares y simpatizantes, según explicó una de las parientes a Europa Press.





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