Sociedad
31-10-2007
El simposio internacional Pobre Mundo Rico, que organiza el Clube Internacional de Prensa a través de la Secretaría Xeral de Comunicación de la Xunta y en el que colabora Caixanova, ha llevado a A Coruña el debate sobre la promoción de la mujer y el acceso al agua en los países subdesarrollados.
Carmen Velasco, directora ejecutiva de Pro-Mujer, una institución nacida en Bolivia hace 19 años, ha explicado que los programas que acomete esta entidad en su país de origen y en Perú, Nicaragua, México y Argentina pretenden animar una posición de liderazgo social y familiar en las mujeres, que son quienes en mayor grado sufren la extrema pobreza de algunas de las regiones más desfavorecidas de Latinoamérica.
A través de la concesión de microcréditos y de programas de capacitación en salud, las 180.000 mujeres que se benefician de estas acciones pueden disponer de un pequeño capital con el que afrontar los problemas inmediatos de sus familias.
Velasco ha señalado que estas ?microfinanzas no son un instrumento de desarrollo ni un fin en sí mismo, sino un medio? para evitar la vulnerabilidad de la población más pobre. En 2006, ProMujer ha desembolsado 78 millones de dólares y el ahorro conjunto de las socias que han acudido a solicitar microcréditos asciende a 189 millones de dólares.
?Es increíble el poder que tiene la mujer convencida, con horizontes?, ha afirmado Velasco, quien no obstante ha subrayado la fuerte oposición, en ocasiones violenta, que tiene que soportar las mujeres que acuden a ProMujer por parte de sus parejas.
Por su parte, el responsable de Enxeñeiros Sen Fronteiras, Jorge Molinero, se ha referido a los problemas de abastecimiento de agua potable y saneamiento que sufre la población más desfavorecida de los países pobres. A modo de ejemplo, ha señalado que 300 millones de mujeres y niños en todo el mundo invierten entre cinco y ocho horas diarias sólo en ir a buscar agua y llevarla a sus casas, y ha subrayado que, de este modo, es imposible propiciar el desarrollo de un país.
Molinero ha negado que exista una crisis hídrica mundial, porque, en contra de lo que suele manifestarse, ?el agua es un recurso muy abundante, de modo que los problemas de abastecimiento no son de escasez?. ?No existe una crisis del agua, sino una crisis de gobernanza, de inversión, de gestión y de justicia?, ha remarcado el ingeniero cooperante.
Molinero ha denunciado la contradicción que supone que en dos países áridos como Arabia e Israel haya un acceso regular de la población al agua y no lo haya, en cambio, en zonas extremadamente lluviosas como las zonas tropicales de África o América.
El experto ha añadio que ?el agua es una sustancia muy simple químicamente, pero muy compleja socialmente?, no sólo en su reparto sino por el hecho de que no basta con que las entidades de ayuda al desarrollo construyan abastecimientos, sino que es preciso capacitar a la población local en su mantenimiento y gestión.
www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias