El presidente del PP en la provincia de Lugo, X.M. Barreiro, está más quemado que la moto de un hipy. La Muralla se le enrolla en el cuello y lo asfixia. Y antes de acabar como un cacharro, se quiere ir a Madrid a respirar el aire de la sierra. Quiere encabezar la lista al Congreso pero puede acabar sentando cátedra en el Senado.