El bipartito celebra el quinto aniversario del Prestige como si aquello hubiera sido la repanocha para Galicia. Nunca entenderé que se celebre como una gran fiesta lo que fue una enorme catástrofe. Y que se olviden además de los que realmente se la jugaron, los marineros. Al patrón mayor de Muxía ni siquiera lo han invitado a los actos de commemoración. Huele tanto a propaganda política que, de verdad, tira para atrás. Una pena.