Tres eran tres los candidatos socialistas a la FEGAMP. A saber, Abel Caballero, Sánchez Bugallo y López Orozco. El primero aspiraba a la FEMP y veía la FEGAMP como premio de consolación. Bugallo pidió a Touriño liderar el sindicato de alcaldes mientras Orozco recurrió a Pepe Blanco. Al final, decisión salomónica del presidente Touriño, ni uno ni otro, pero sí un amigo de los dos, el alcalde de Ames, como ya saben.