Dos días después del debate inicial de los presupuestos gallegos, la situación de la economía gallega volvió al pleno del Parlamento durante la sesión de control, en la que el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijoo, ofrecieron sus visiones totalmente contrarias al respecto. Así, mientras Touriño reafirmaba contundentemente que la economía gallega "marcha ben", Núñez Feijoo insistió en que es la Xunta lo que "vai ben", por el incremento de gastos de estos últimos años, mientras que "Galicia vai mal" y a los gallegos les cuesta más llegar a fin de mes. El presidente gallego recriminó al líder del PPdeG este empeño con "crear alarma, desconfianza e catástrofe", haciendo "un mal servizo con esta oposición ao país". Calificó la actitud de Núñez Feijoo como de "permanente irresponsabilidade" por utilizar datos que se "cargan" las estadísticas oficiales y están basados "no díxome, díxome e os titulares dos periódicos". De esta manera, se refirió a las afirmaciones de Feijoo sobre que los gallegos "pagamos 300 euros máis ao mes por comprar o mesmo que antes de ser vostede presidente" o sus críticas por el incremento de las hipotecas y el IPC. El presidente del PP dijo que el titular de la Xunta "leva dous anos alonxado da realidade" por lo que le preguntó si "¿fala vostede coa xente que que fai a compra e ten hipoteca?", e hizo un relatorio del incremento de precios del pan, la leche y otros productos básicos. "Ir ao supermercado" Ante esta pregunta, Touriño acudió a la ironía para replicar que "vou a responderlle antes de ir ao supermercado", tras lo que recriminó a Feijoo su falta de coherencia e insistió en que es Feijoo quien "se nega a ver a realidade", ya que Galicia mantiene "un forte ritmo de crecemento, sostible e equilibrado". Por eso, constató que pese a las "incertezas" de la economía internacional, la comunidad crecerá el próximo año de manera "creíble e razonable" a un 3,8 por ciento. Afirmó que a nivel empleo, Galicia "nunca tivo tantos brazos e cerebros activos" en su historia. Este nuevo enfrentamiento entre el presidente gallego y el líder de la oposición fue acompañado de los ya habituales aplausos y abucheos sobre todo por parte de las bancadas del PPdeG, conforme hablaba uno o el otro. De hecho, la presidenta del Parlamento, Dolores Villarino, interrumpió el debate en varias ocasiones para llamar al orden a los diputados. El líder del PPdeG incidió sobre todo en las dificultades de los gallegos para llegar a fin de mes, y aseguró que "a única solución é intentar devolver o diñeiro aos fogares e os cidadáns" a través de una rebaja de impuestos que se podría financiar reduciendo los gastos en la Xunta o en los gobiernos municipales de coalición. En este sentido, aseguró que si los alcaldes socialistas vuelven a las retribuciones que había antes de las elecciones locales "conseguiríamos financiar o 70 por cento das rebaixas fiscais municipais". Además, Feijoo insistió en la marcha de empresas de Galicia, ante lo que Touriño le acusó de "vir co anecdotario" porque aunque alguna empresa se implante en Portugal o Marruecos "xa quixeran" estos países tener "a metade de confianza" de Galicia, a lo que añadió que la internacionalización de las empresas "non é unha sinal de debilidade".