El presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, Macario Fernández, parece un personaje virtual. Se cree que existe pero casi nunca se le ve. Los desastres en el puerto coruñés se multiplican con celeridad. Hemos pasado en apenas una semana del incendio en la Medusa, con la consiguiente nube tóxica sobre la ciudad, a la cuarta víctima mortal en las obras del puerto exterior. Y Macario Fernández sigue encantando de haberse conocido, sin decir ni mú. Ya lo arreglará después con una entrevista ad-hoc en la prensa local, que para eso paga. Una vergüenza, lo de Macario y lo del periódico en cuestión.