El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha expresado la condena más radical del Ejecutivo al atentado perpetrado por ETA, y ha subrayado: "hoy más que nunca los terroristas deben saber que todos estamos unidos contra ellos". Zapatero se ha expresado así en una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa en la que ha desvelado el nombre del guardia civil muerto en ese atentado en Francia, Raúl Centeno, y el de su compañero herido de gravedad en el mismo, Fernando Trapero. El jefe del Gobierno ha subrayado que la sociedad española, unida hoy en torno al sacrificio de los dos guardias civiles, muestra "su repulsa más radical a quienes con desprecio al más elemental de los derechos, el derecho a la vida, tratan da acobardar al conjunto de los ciudadanos". "Cuarenta años de negra historia terrorista no les han bastado para llegar a calibrar la inmensa fortaleza de la sociedad española; centenares de muertos y víctimas -ha proseguido- no les han llevado a comprender que jamás conseguirán nada que pretendan con la violencia". En esa línea ha recalcado que tantos atentados "no les han mostrado todavía que sólo llevan con ellos la muerte y el dolor para sus víctimas y la inevitable derrota de quienes los cometen". A renglón seguido, ha señalado: "hoy más qué nunca los terroristas deben saber que todos estamos unidos contra ellos; todos firmemente comprometidos a defender los valores y las instituciones que nos hacen ser libres". "Tienen que saber que defenderemos con toda determinación nuestra libertad frente a la muerte, el totalitarismo, la amenaza, la extorsión o cualquier tipo de coacción", ha añadido antes de asegurar que quienes han cometido hoy tan "execrable crimen" serán detenidos y puestos a disposición judicial, cumplirán rigurosamente sus penas y pagarán por el daño irreparable que han causado. Para Zapatero, "este es su inevitable destino", que ha dicho que compartirán con quienes siguen deteniendo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El jefe del Ejecutivo ha garantizado que el Gobierno seguirá persiguiendo a los terroristas y a quienes les prestan su apoyo con todos los instrumentos del Estado de Derecho. "Caerán -ha reiterado- como han caído y caen los que a lo largo de la historia asesina de ETA les han precedido en sus horrores". Zapatero ha añadido que no se podrá devolver la vida al guardia civil fallecido ni se podrá compensar por su ausencia a sus familiares y amigos, pero ha puntualizado que se les ofrecerá "el mínimo consuelo de saber que quienes hoy han cometido este hecho criminal pagarán por ello". Tras expresar el dolor y la condena más radical del Gobierno ante el atentado contra dos guardias civiles que realizaban una tarea de detección y persecución de miembros de la banda, ha expresado su respaldo total, su solidaridad, afecto y agradecimiento a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de manera singular hoy a la Guardia Civil. Un Cuerpo que ha lamentado que una vez más haya sido golpeado por el terrorismo cuando cumplía su compromiso de defender las libertades de todos los ciudadanos. "Dos jóvenes, muy jóvenes, se han entregado por todos, y en nuestra memoria permanecerá para siempre el reconocimiento y el honor", ha añadido Zapatero antes de explicar que la operación en la que participaban permanece abierta, ya que con la colaboración de Francia se persigue a los autores del atentado. El presidente del Gobierno ha recordado que ha dado instrucciones al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para que se traslade a la zona de los hechos junto a su colega francesa e informe a los ciudadanos cuando se tengan más datos.