Internacional
10-12-2007
Los ministros de Relaciones Exteriores europeos buscaban alcanzar este lunes en Bruselas una posición común sobre la cada vez más posible declaración de independencia de Kosovo sin aval de la ONU, con España dispuesta a levantar sus reticencias y Chipre como último gran obstáculo.
"Avanzaremos a una posición de unidad hoy", dijo el ministro de Relaciones Exteriores portugués, Luis Amado, cuyo país ejerce la presidencia de la UE, al llegar a una reunión con sus homólogos europeos centrada en la cuestión de la provincia separatista serbia de mayoría albanesa.
Los dirigentes kosovares anunciaron este lunes que iniciaban consultas con sus "socios internacionales" con vistas a una proclamación de independencia, tras el fracaso de las negociaciones con Serbia para una solución concertada con la mediación de Estados Unidos, la UE y Rusia.
De acuerdo con lo expresado este lunes por varios responsables europeos, sólo Chipre se sigue negando a todo reconocimiento de la independencia de Kosovo sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU, casi imposible de obtener a raíz de la oposición de Rusia, aliado de Serbia y que defiende su visión de una amplia autonomía para la provincia administrada por Naciones Unidas desde 1999.
"Hay un país que se mantiene muy firme y que dice que no es posible avanzar sin resolución del Consejo de Seguridad de la ONU", declaró el ministro sueco, Carl Bildt, mientras que su homólogo luxemburgués, Jean Asselborn, confirmaba que el Estado miembro en cuestión era "Chipre, que tiene problemas enormes".
En efecto, Chipre teme que un reconocimiento de una declaración de independencia unilateral de Kosovo pueda tener influencia en el conflicto que la enfrenta a la República Turca de Chipre del Norte (RTCN), reconocida únicamente por Ankara en la isla, dividida desde 1974.
En cambio, España, que también formaba parte del grupo de países reticentes junto con Eslovaquia y Grecia, parece ahora dispuesta a reconocer una independencia de Kosovo incluso sin aval de la ONU. "Lo más importante es que todo se haga a través de un proceso controlado, de un acuerdo entre todos. No hay que precipitarse", dijo el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, reiterando que "sería negativo" una independencia unilateral inmediata, aunque sin hablar ya de aval de la ONU como condición indispensable.
El ministro español afirmó además que su país está dispuesto a apoyar la misión de 1.800 policías y juristas que la UE quiere enviar a principios de 2008 a Kosovo con el objetivo de permitir una transición lo menos traumática posible en caso de independencia. "Estamos discutiendo cuándo y cómo. Nosotros siempre apoyamos lo que son misiones europeas y si hay esta misión que se puede apoyar y desde luego reforzar el papel europeo, lo haremos", indicó.
La necesidad de una posición común europea es aún más fuerte teniendo en cuenta la reunión que los ministros de Relaciones Exteriores de la UE tenían previsto celebrar este lunes con su homólogo ruso. Serguei Lavrov volvió a advertir este lunes, justamente durante una visita a Chipre, sobre las "duras consecuencias" de una independencia unilateral de Kosovo, que "provocaría una reacción en cadena" en los Balcanes y otras regiones.
La esperanza de los europeos es que Kosovo no tome ninguna medida radical antes de la elección presidencial serbia, cuya segunda vuelta está prevista para el 3 de febrero, para no aumentar las posibilidades de los partidos nacionalistas.
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