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José Manuel López García
Nacional

Zapatero y Rajoy aparcan las propuestas y vuelven al 11-M y la Guerra de Irak

El socialista compara el número de víctimas del terrorismo de una y otra legislatura y el popular advierte de que el descontrol de la inmigración puede perjudicar derechos de los españoles

03-03-2008

El llamado ?debate definitivo? ha sido menos definitivo de lo esperado. Rajoy y Zapatero han repetido argumentos del anterior cara a cara en un encuentro que ha vuelto a ser igualado. Los candidatos quisieron corregir los errores del primer debate arrancando con propuestas de futuro, pero la intención les duró un bloque, el económico. Zapatero prometió dos millones de empleos en la próxima legislatura y una batería de medidas para la reactivación económica, mientras Rajoy apelaba a la exención del IRPF para las personas que ganen menos de 16.000 euros al año y la bajada del impuesto de sociedades. Las propuestas de cada candidato se diluyeron en el apartado de la inmigración y el terrorismo. Rajoy volvió a acusar a Zapatero de ?mentir? a los españoles por negociar con ETA después del atentado de la T-4 mientras el socialista le reprochaba que el PP utilice siempre el terrorismo de forma partidaria hasta para ?justificar la guerra de Irak?. La invasión de Irak, que había sido sólo una referencia en el anterior ?cara a cara?, ocupó varios minutos del enfrentamiento entre ambos líderes. Rajoy acusó a Zapatero de haber apoyado en Naciones Unidas una resolución que pedía el envío de fuerzas militares a Irak tras la guerra, lo que le sirvió al socialista para preguntar a su contrincante si sigue apoyando esa guerra. Rajoy respondió que el que lo apoyó fue Zapatero -exhibiendo la resolución-, a lo que el socialista respondió que eso ?sería una exclusiva mundial?. Tampoco el 11-M estuvo exento en el bloque de terrorismo. Rajoy acusó a Zapatero de haber ganado las elecciones por Irak y por el 11-M y le recordó que el juicio de la masacre islamista pudo celebrarse gracias a que su Gobierno detuvo a los autores materiales. Zapatero, en una de las intervenciones más polémicas de la noche, preguntó al candidato del PP si prefería el balance de cuatro víctimas del terrorismo de su legislatura o los más de 238 de la anterior. Una pregunta que fue contestada por un reproche de Rajoy porque no creía que iba a ?presumir? de haber tenido ?menos muertos?. Economía La economía ha vuelto a estar muy presente en el inicio del ?cara a cara?. Zapatero prometió acometer varias medidas para reactivar la economía en este momento de desaceleración, mientras el líder del PP, Mariano Rajoy, le acusó de "negar la realidad" económica y por ello ser "incapaz" de afrontarla. El socialista enumeró las seis medidas económicas que pondrá en práctica de manera inmediata si gana las elecciones, que aseguró serán "efectivas y constructivas", frente al "catastrofismo" del PP. El presidente del Gobierno volvió a acusar a Rajoy de no haberse preocupado por la economía hasta los últimos meses y de que al líder de la oposición le ha importado "un bledo" la economía de las familias hasta ahora. Por su parte, Rajoy, a quien Zapatero le acusó la semana pasada de haber dedicado a la economía sólo tres minutos de media en cada debate sobre el estado de la nación, aseguró que la primera pregunta de control que le hizo al presidente en esta legislatura fue sobre economía, extremo que éste negó. El líder del PP también tuvo acusaciones para Zapatero, y especialmente dura fue la de haber hecho cosas "letales para la seguridad pública", como "intervenir en la vida de Endesa" y "organizar opas desde fuera". Rajoy recordó también sus principales promesas para reactivar la economía, como las de bajar el IRPF y el impuesto de sociedades, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, que son las que, subrayó, más riqueza y empleo crean. Para esta reactivación, Zapatero prometió adelantar el plan de infraestructuras para compensar la caída en la construcción, construir 150.000 viviendas de protección oficial y recolocar a los parados del sector, además de recordar la deducción de 400 euros, la extensión gratuita del plazo de las hipotecas. Pese a estas propuestas, Rajoy le recordó a Zapatero que la tasa de inflación estaba en el 2,1 por ciento cuando el PSOE llegó al poder y ahora se sitúa en el 4,4 por ciento -según el indicador adelantado de febrero-, ejemplo que utilizó para acusar al Gobierno socialista de no haber hecho reformas económicas en estos cuatro años. Como ya ha hecho en numerosas ocasiones, el candidato popular insistió en que el PSOE ha vivido la mayor parte de esta legislatura de la "herencia" recibida del PP y de la "inercia", porque Zapatero "ha preferido dedicarse a otras cosas" como a negociar con ETA o a "hacer cábalas con España", con las reformas estatutarias. Zapatero ha mostrado además un libro blanco con todos los datos que va a utilizar y ha asegurado que lo pondrá a disposición de Rajoy, de la moderadora, Olga Viza, y de todos los españoles a través de Internet, para que puedan contrastar sus afirmaciones y "para que no haya ninguna duda". Política social e inmigración En este apartado, Zapatero acusó al PP de frenar las políticas sociales y que ha obstaculizado medidas como la Ley de Dependencia en las comunidades donde gobierna, ante lo cual el líder del PP replicó que el riesgo de las políticas sociales es la política económica y la inmigración descontrolada. Rajoy aprovechó para avisar de que "la mayor amenaza" a la política social es la política económica que se siga y "la inmigración desordenada". "Yo sí que me lo tomaré en serio porque se requiere orden y control", enfatizó. En este punto, el líder del PP volvió a insistir en la inmigración acusando al Gobierno socialista de no haber hecho "absolutamente nada" en este tema, más allá de una regularización "masiva" que, según dijo, motivó que ministros del Interior de varios países europeos pusieran a España "de vuelta y media". Además, resaltó que el Gobierno socialista "ha generado muchísimos problemas a los españoles" con este tema ya que "muchas personas" se ven perjudicadas por lo que considera el "descontrol" de la inmigración, pues si bien los inmigrantes que llegan a España tienen derechos, también los tienen los españoles. Zapatero contestó que su política en materia de inmigración se ha basado en tres principios: Sólo pueden venir y quedarse en España los que puedan trabajar de acuerdo con la ley, debe haber contratación en origen, continuar con el control de fronteras y permitir que se pueda devolver a sus países a los que entran ilegalmente, para lo cual presumió de haber firmado una decena de convenios con países del Africa subsahariana. A partir de ahí, ambos volvieron a enzarzarse en un cruce dialéctico sobre procesos de regularización en el pasado. Según Zapatero, los socialistas han exigido contrato de trabajo, antecedentes penales y acuerdo con los agentes sociales, mientras que el PP no requería contrato ni certificado de penales, pues "bastaba una noche de hotel", el bono de autobús que ya citó hace una semana e incluso "la factura de la compra de una rueda de bicicleta". "Y ustedes regularizaban con una orden de expulsión -respondió Rajoy-. Su política de inmigración ha sido débil, sin firmeza". En el resto de compases del duelo social, Zapatero se comprometió también a fomentar la igualdad de salarios entre hombres y mujeres mediante "planes empresa a empresa", ampliar el permiso de paternidad, crear 300.000 plazas de guardería y promover el diálogo social para reducir la contratación temporal por debajo del 10 por ciento. Política institucional Rajoy ha prometido que, si llega al Gobierno, lo primero que hará será elaborar una ley que permita garantizar que todos los ciudadanos puedan mandar a sus hijos a estudiar castellano, sea el colegio que sea. La política lingüística ha centrado gran parte de este bloque de política institucional, en el que Rajoy ha instado a Zapatero en varias ocasiones a que le aclarase si apoyaría la citada ley y le ha acusado de apoyar las sanciones a los comercios que en Cataluña sólo rotulan en castellano. Zapatero ha culpado a Rajoy de enfrentar a unas comunidades con otras e incluso a ciudadanos de una misma autonomía a costa de la lengua y le ha recordado que la política lingüística actual es la misma desde hace veinte años. Incluso ha ironizado al recordar unas palabras del ex presidente del Gobierno José María Aznar, en las que revelaba que hablaba catalán en la intimidad. Zapatero ha echado mano de algunos datos para demostrar que el PSOE, según su punto de vista, ha cohesionado España, y ha puesto como ejemplo los 700 kilómetros de AVE construidos en esta legislatura. "El PSOE es el eje central de la democracia en España", ha subrayado el presidente, antes de recordar que los socialistas han estado en "todos los consensos desde la transición", como el constitucional, el autonómico o antiterrorista, y "siempre sin condiciones". Sin embargo, a juicio de Rajoy, es el PP el que está "en el centro de este país en este momento". "Usted pierde la perspectiva porque se ha ido hacia otro lugar", le ha dicho, antes de asegurar que el PSOE lo que ha hecho ha sido inaugurar las obras que el PP había puesto en marcha. Mariano Rajoy ha censurado a Zapatero por hacer promesas para el año 2020, que "queda un poco lejos", y se ha mostrado sorprendido de que el actual presidente del Gobierno tenga una idea de España, porque "no la conoce nadie". Tal y como le ha reprendido en numerosas ocasiones, Rajoy ha aprovechado el cara a cara de hoy para volver a acusar a Zapatero de actuar de "aprendiz de brujo" para abrir un proceso en materia territorial, que ha sido uno de sus "grandes fracasos" de la legislatura. A este respecto, ha insistido en que Zapatero ha enfrentado a unas comunidades con otras por el tema de la lengua, del agua o de los estatutos, los mismos temas que el candidato del PSOE ha criticado del PP. Por primera vez en la historia democrática española, "sólo con la intención de "agradar" a sus socios nacionalistas", según el aspirante del PP, el partido que gobierna en España ha roto el consenso territorial.Y lo único que ha conseguido ha sido "radicalizar" a algunos nacionalistas y "echarlos al monte", ha apostillado. "Usted no tiene ninguna idea de España -ha agregado-; se presenta con gráficos, pero no tiene ni una idea de su país". Pero zapatero le ha replicado que el PP usa los territorios para "enfrentar y dividir" y le ha señalado a Rajoy que presume de tener una idea de España, que es "la que le interesa en cada momento y en cada lugar". Cierre En el cierre del debate, Zapatero pidió el voto para lograr en los próximos cuatro años un España "unida, en convivencia y que respete la libertad" y se ha comprometido gobernar "para todos y con respeto a todos". Tras pedir la confianza de los ciudadanos para mejorar las cosas bien hechas y corregir los errores, Zapatero ha cerrado su intervención en el segundo debate televisado con la misma referencia cinematográfica que utilizó en la primera ocasión: "Buenas noches y buena suerte". El líder del PSOE ha solicitado el apoyo el próximo domingo porque, ha dicho, "el futuro es la convivencia y no la división" y "llegaremos mejor al futuro si tenemos confianza y no pesimismo". Rajoy también repitió broche final. Recuperó a su hipotética niña, en la que dijo que piensa y mueve su ?sentimiento? y su ?corazón?. El popular destacó que España es una "nación que tiene problemas" pero con "realismo" se podrán solucionar y se comprometió a ser el presidente de todos los españoles sin generar divisiones. Además, en su turno final ofreció consensos si llega al Gobierno para derrotar a ETA, en política exterior y para consolidar el sistema de protección social.





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