La verdad es que a don Amancio energía no le falta. Si sus obligaciones se lo permiten se machaca diariamente en el gimnasio del Financiero y, los fines de semana, aprovecha para recorrer algún tramo de las distintas rutas que conforman el Camino de Santiago. Vamos, que le sobra energía pero le faltan kilowatios. Y por eso quiere meter la cabeza en las energías alternativas, la eólica sin ir más lejos. A Manuel Jove le puede salir un competidor, o un socio, nunca se sabe.