El presidente de la Xunta está preocupado con la crisis inmobiliaria. Su influencia en el desempleo puede ser preocupante allá por el otoño. Quizás por eso su conselleiro de Presidencia, Méndez Romeu, se ha reunido con un selecto grupo de constructores y promotores para conocer su opinión. Se lo han puesto mal, y le han dicho que si se aprueba la ley de habitat apaga y vámonos.