Hay que reconocer que son perseverantes y que tienen más moral que el alcoyano. Además, siempre encuentran a algún voluntario para encabezar la fanfarria. Huelen a naftalina y añoran a Fraga al que le iban a contar sus cuitas. Son cuatro y un tambor que nunca ganan nada pero enredan lo suyo. Han tentado a varios pero han recibido calabazas. Lo suyo es la política ficción aunque siempre pueden encontrar a un Cochón dispuesto a todo.