Aunque no lo crean, se puede morir de éxito. Y algo de eso le podría pasar a Blu:sens, de ahí la venta del 47% a Manuel Jove. Cuando se crece muy rápido hace falta mucha pasta y si no la tienes y los bancos, por la coyuntura, se ponen estrechos tienes que recurrir a un socio capitalista. El pasado jueves se cerró el acuerdo. José Ramón García, a eso de las seis de la tarde, esperaba nervioso, colgado del móvil, en el portal de la residencia de Manuel Jove, en los Cantones. La operación estaba hecha, faltaba la firma. El presidente de Blu:sens, más delgado y más bronceado que nunca iba a cerrar la operación de su vida.