Internacional
28-04-2008
La policía del Estado federado de Baja Austria ha confirmado que el jubilado Josef Fritzl, de 73 años, ha confesado ser el padre de los siete hijos nacidos en un calabozo subterráneo tras violar a su propia hija y de haber quemado el cadáver de uno de ellos que nació muerto.
Franz Polzer, jefe de la policía de Baja Austria, dio a conocer la confesión del acusado, detenido el sábado pasado tras conocerse que había encerrado a su hija Elisabeth durante 24 años en un sótano bajo la casa familiar en Amstetten, a 130 kilómetros de Viena.
www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias