Economía
Supone la práctica desaparición en la transmisión de primera vivienda
30-04-2008
La Xunta aprobó el proyecto de Lei galega de medidas tributarias en relación ao Imposto de Sucesións e Doazóns, que supone la reforma de este impuesto para que no tributen el 90 por ciento de las herencias que se producen en Galicia. De esta manera, se acaba con una norma impositiva "desfasada" y "socialmente inxusta" que databa del año 1977 y recaudaba el 40 por ciento de las personas que heredaban menos de 125.000 euros.
Por el contrario, ahora estas pequeños patrimonios dejarán de tributar, así como el 99 por ciento de las pequeñas y medianas empresas, las familiares, y las explotaciones agrícolas. El presidente gallego, Emilio Pérez Touriño, destacó que así se soluciona "unha posición non positiva a nivel competitivo" de las compañías gallegas con las del resto de España y Europa.
Por eso, dijo que se pone solución a una situación "obsolescente" y a una normativa "anticuada" con una modificación del tributo que "vai destinado á maioría social", ya que "libera aos pequenos patrimonios e deixa gravando aos que teñen que soster este imposto" que son las grandes herencias.
También quedará fuera del gravamen la transmisión de la vivienda habitual, con un límite de 600.000 euros, al cónyuge, y exenta en la práctica cuando se traspase a hijos o a herederos menores de 25 años, porque se reduce en un 99 por ciento.
El proyecto de ley amplía el límite de donaciones para la compra de vivienda a 60.000 euros, lo que también será aplicable para donaciones posteriores a la compra destinadas al pago de préstamos pendientes.
Dinamización económica
La reforma del impuesto de donaciones y sucesiones en Galicia se enmarca dentro de las medidas anunciadas por la Xunta para facilitar e impulsar la dinamización de la economía gallega, ante la desaceleración del crecimiento prevista para este año.
De hecho, Touriño dijo que "fronte ao desfase e inxustiza" del actual impuesto la reforma beneficiará "a maioría dos pequenos patrimonios" y evitará "o risco de deslocalización" de las empresas.
Los cambios propuestos por la Xunta, que aún tendrán que pasar la tramitación y aprobación parlamentaria para ser efectivos, incluyen una reducción general de la tarifa del impuesto de donaciones y sucesiones. El tipo máximo pasa del 34 por ciento a un 18 por ciento, con lo que se equipara al del IRPF, y el mínimo de un 7,65 por ciento al 5 por ciento.
Además, se simplifican los tramos pasando de 16 a 6, una medida que, sumada a la supresión de los coeficientes de patrimonio preexistente, reduce el tipo efectivo máximo de 40,8 al 18 por ciento.
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