Tenían reservado un comedor privado pero los cacharon a la entrada. El alto mando del PPdG se citaba en un restaurante coruñés. Alfonso Rueda, Carlos Negreira, Santiso Miramontes y un par de persoeiros más de cuyos nombres no quiero acordarme se reunían para abordar, supongo, el próximo congreso provincial que está a la vuelta de la esquina. A la salida, me cuentan, se veía a Rueda y Negreira como con más energía. La comida debió ir bien.