El papa Benedicto XVI ha condenado el que calificó como "detestable" tráfico de mujeres y niños, así como el fenómeno de la prostitución que se vive en Tailandia, al recibir a los representantes de la Conferencia episcopal de este país. Benedicto XVI se hizo eco de la preocupación de la Iglesia del país por "el flagelo del tráfico de mujeres y niños, y la prostitución", y añadió que "la pobreza es sin duda la base de estos fenómenos". "Esta detestable explotación humana debe ser afrontada con eficacia", dijo el Pontífice.