Cristina de la Peña Si hay un rasgo que caracterice la actual situación económica es su carácter democrático, es decir, nos afecta a todos y nadie se libra de sus efectos. Ni siquiera las super poderosas entidades bancarias, que saben mejor que nadie capear estos temporales, han podido salir indemnes de esta crisis que parece que de momento no nos va a abandonar. Bancos y cajas se han lanzado con todas sus armas a la caza del dinero del sufrido ahorrador, con agresivas campañas publicitarias, que al final no resultan ser tan atractivas ni ventajosas como parecen sobre los carteles que cubren los escaparates de los bancos. Aunque parezca mentira, los bancos necesitan dinero urgentemente, y la falta de confianza ha provocado que las entidades ya no se lo presten entre sí, por lo que ese mercado interbancario es escaso y resulta un dinero muy caro. Ante esa falta de liquidez han optado por pedir el dinero al consumidor, sumido a su vez en una especie de asfixia económica por una inflación disparada y una hipoteca que no ha hecho más que subir. Aún así, los bancos buscan hacerse con los ?cuartos? del pequeño ahorrador, por pocos que sean, y ?atacan? incluso en la misma ventanilla al cliente que simplemente va a hacer una operación. En ese momento el interventor se convierte en comercial-vendedor, y nos explica que hay una cuenta estupenda con un interés maravilloso y con unas condiciones extraordinarias, en la que podemos depositar nuestros ahorros, que son el auténtico objeto de deseo. ?Las entidades financieras están intentando captar el ahorro de los usuarios para aumentar la liquidez, mientras que por otro lado se están endureciendo las condiciones para conceder préstamos o hipotecas?, explica María Queijas, responsable de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae). Las ?presas? preferidas por los bancos son los clientes de entre 50 y 60 años, ?que en general ya han terminado de pagar sus hipotecas, y la mayor parte de sus fondos se va al ahorro?, explica Queijas. Buscan seguridad Pero no es momento de jugársela, así que la gente prefiere colocar su dinero en productos de bajo riesgo, como cuentas remuneradas o depósitos, dejando de lado la que hasta hace no mucho era la opción más demandada, los fondos de inversión. ?Si se tiene dinero parado es un buen momento para hacer depósitos ?recomienda María Queijas- pero hay que valorar las distintas ofertas y la solvencia de la entidad?, aconseja. ?Las entidades necesitan liquidez y están haciendo buenas ofertas en depósitos a plazo fijo, que es lo que menos riesgo tiene, pero hay que tener en cuenta el tipo de interés que ofrecen y si lleva aparejado la contratación de otros productos?, explican desde Adicae. En este mismo sentido se manifestaba Juan José Pérez Barreiro, de los servicios jurídicos de la Asociación de Usuarios de Servicios Financieros (Ausbanc) en Galicia. ?Hay una auténtica competición entre entidades, sobre todo una guerra entre los depósitos, ofreciendo intereses altos, o combinando depósitos con acciones? Hay múltiples opciones. Están ofreciendo intereses en torno al 5%, impensable hace 2 años, pero lo hacen porque están recibiendo más intereses por las hipotecas, ellos siempre salen ganando, siempre ha sido así?, asegura. Otro asunto que ha hecho variar el mercado de las ofertas bancarias es la reciente ley de ayuda a la subrrogación hipotecaria, mediante la cual podemos cambiar la entidad sin gastos. ?Con el tema de la subrogación y la ley hipotecaria los bancos han reaccionado, y los gastos de registro y notario se abaratan, por lo que los consumidores buscan nuevas hipotecas que les ofrezcan mejores condiciones y, claro, todo esto ha fomentado la competencia entre entidades, que ya no tienen tanto poder sobre sus clientes?, explicaba Pérez Barreiro. Sobre este tema, María Queijas asegura que hay que tener varias cosas en cuenta antes de cambiar de banco. ?Hay que ver si la amortización está a punto de finalizar, y hay que mirar en qué condiciones se contrató, porque hoy en día hay hipotecas a euríbor +0,33, y hay gente que la tiene firmada hace 5 o 6 años, cuando los tipos de interés estaban muy bajos, a euríbor +1 punto?, comentó. ?Otra cosa que hay que tener en cuenta si se quiere subrogar con otra entidad son los gastos de los productos que lleva aparejados, porque muchas veces una entidad te ofrece euríbor + 0,33, pero eso si contratas un plan de pensiones, una tarjeta de crédito, seguro de vida, para el hogar? entonces puede que te compense quedarte en tu entidad?.