Dios castiga sin palo y a don Federico Jiménez Losantos las cañas se le tornaron lanzas. LLeva meses machacando a Rajoy y alabando a los Zaplana, Acebes y Aguirre y van éstos y lo dejan colgado y a culo pajarero cuando más necesitaba sus apoyos. Y es que se lavaron las manos en la vista del juicio que se celebra contra el periodista de la COPE por una denuncia del alcalde Ruíz Gallardón. Vamos, que si te he visto no me acuerdo. Y Federico clama venganza. Se siente traicionado. El problema de Losantos es que en el PP no tiene ya quién le quiera. Y es que se ha pasado un pelín como el tronco de un abedul. Del PSOE mejor no hablamos. Llamazares está de enhorabuena, además, entre talibanes seguro que se entienden.