Pensarán que nos hemos vuelto locos o nos hemos pasado con la dosis, pues no. Resulta que por los aeropuertos de Zaragoza y Vitoria entra más pescado que por cualquiera de los puertos españoles. Y es que importamos más de lo que pescamos. Es más, las grandes superficies, como pasa con la leche, prefieren la importación porque, dicen, les sale más a precio. El caso es que siempre acabamos colonizados. Y eso que descubrimos América.