Tal y como están las cosas entre PSdG y BNG es imposible que el bipartito aguante hasta marzo. En el PSOE quieren marcar distancias a todo costa con sus socios. Dicen que, claro, el Bloque lastra sus proyectos de progreso y culpan a los nacionalistas de inmovilismo. ¡Toma castaña!. Y en el BNG echan las muelas contra sus aliados a los que acusan de extrema deslealtad. Vamos, que están a punto de romper la baraja. Y en el PP preocupados. Creen que toda esta escenografía está pactada y que el objetivo es buscar un adelanto electoral más acá de marzo antes de que la crisis se muestre en toda su crudeza.