El Ministerio de Fomento, que gestiona Magdalena Álvarez, confirmó que
"continúan las negociaciones" para acometer las mejoras en la AP-9 (Autopista
del Atlántico), propiedad ahora de Citi Infraestructure Investors (CII). El
departamento del Gobierno central reiteró que, al margen de quien sea el nuevo
dueño de la principal arteria de comunicación de Galicia, "las conversaciones se
mantienen y van a seguir". Y aclaró que los encuentros se establecerán, como
hasta ahora, entre el propio Ministerio de Fomento y Audasa, filial propietaria
de la AP-9. También indicó la misma fuente que "no hay plazos establecidos para
alcanzar un acuerdo".
La AP-9 cambió esta semana de dueño. Citi Infraestructure Investors (CII),
nada más confirmarse la operación, tendió la mano de la negociación a la Xunta
de Galicia y al Ministerio de Fomento. Citi pretende respetar los compromisos
adquiridos entre Gobierno central y Sacyr, anterior dueño de la Autopista del
Atlántico, aunque también quiere saber en qué punto está la negociación y si hay
aspectos cerrados. Hoy el Ministerio de Fomento no supo detallar este punto. El
departamento que lidera Magdalena Álvarez reiteró que su intención es "alcanzar
un acuerdo" porque "ese es el objetivo cuando se establece una negociación".
Fomento tampoco supo determinar si la negociación comenzará de cero o se
mantendrán los posibles avances alcanzados hasta ahora entre el Ministerio y
Sacyr. "No cambia nada aunque Audasa haya cambiado de dueño", comentó la fuente
consultada. “Estamos en el tema”.
Citi reiteró, tras su desembarco en Galicia, que pretende darle valor a las
infraestructuras recién adquiridas: AP-9, AP-55 (A Coruña-Carballo), AP-57
(Puxeiros-Val Miñor) y el 18% de la autopista Santiago-Dozón. Y entiende que esa
apuesta llegará a través de una ampliación del puente de Rande y de la mejora de
los accesos a las cuidades por las que pasa la AP-9. Otro asunto será la
financiación de esos proyectos. La Xunta de Galicia, a través de su presidente, Emilio Pérez Touriño,
garantizó esta semana la ejecución de las obras de ampliación de la AP-9.
Aseguró que Citi Infraestructure Investors "hereda en todos sus términos las
obligaciones de la anterior", Itínere Infraestructuras, filial de Sacyr.
La negociación entre Fomento y Audasa pretende establecer la fórmula que
fijará la financiación de las mejoras de la AP-9, cuantificados inicialmente en
400 millones de euros. La idea es que la concesionaria asuma la mitad de esa
partida, unos 200 millones, que se emplearían para la construcción del tercer
carril en el puente de Rande. Los otros 200 millones servirían para la mejora de
los accesos a Pontevedra, Santiago y A Coruña. Sería el Ministerio de Fomento el
encargado de costear las obras en esas zonas libres de peaje.