El agente de la Policía Nacional, P.B.G., de 33 años, que resultó herido mientras detenía el pasado viernes a Maximino Couto, el pontevedrés que mató a su novia durante un permiso penitenciario, permanece ingresado en planta en el Hospital Domínguez de Pontevedra y evoluciona favorablemente, tras sufrir una delicada intervención de microcirugía de reconstrucción para tratar de recuperar la movilidad plena de todos los dedos de su mano izquierda.
Sin embargo, al pasar por el quirófano, se comprobó que el pequeño corte del antebrazo afectaba a los músculos extensores de los dedos, y alcanzaba una zona profunda del nervio radial, por lo que el pronóstico médico es reservado sobre la funcionalidad de la mano izquierda, y el paciente todavía permanecerá ingresado varios días en el hospital.
Por su parte, el estado del matrimonio que también fue agredido por Maximino Couto cuando éste acudió a casa de su ex-mujer para vengarse por haberle denunciado por malos tratos, no ha experimentado cambios en las últimas horas y ambos siguen ingresados en el Hospital Montecelo de Pontevedra.
Según fuentes del Complejo Hospitalario de Pontevedra, José P.P., permanece ingresado en la unidad de reanimación con respiración asistida, recuperándose de las tres heridas por arma blanca que recibió por parte de Maximino Couto y que afectaron a un pulmón, al hígado y a un hombro, mientras que su mujer, Concepción C.A. permanece ingresada en planta también en el Hospital Montecelo, pero su pronóstico es menos grave y evoluciona favorablemente.