Un incendio provocó importantes daños materiales en una vivienda unifamiliar del barrio de Santadrado-Lourido, que pertenece a la parroquia de Galegos en el municipio lucense de Riotorto. El fuego comenzó en la chimenea de la casa y se propagó rápidamente al piso de madera de la segunda planta, por lo que los propietarios no pudieron sofocarlo hasta que llegó una dotación de operarios del Ayuntamiento, que logró extinguir las llamas con la ayuda de una motobomba que transportaba 4.000 litros de agua.
El incendio comenzó pasadas las seis de la tarde del miércoles, cuando ya había empezado a oscurecer. Aunque en la casa vive un matrimonio, en ese momento sólo estaba en el inmueble el marido, que intentó, sin éxito, sofocar las llamas para evitar que se propagasen desde la chimenea a otras partes de la casa. Afortunadamente, un trabajador de una empresa maderera que estaba talando unos árboles cerca de la aldea se percató de lo que estaba sucediendo y llamó al teléfono de emergencias 112.
La central de coordinación de emergencias del 112 recibió aviso del incendio sobre las seis y media de la tarde e inmediatamente alertó al Ayuntamiento de Riotorto, que desplazó hasta el lugar de Santadrao-Lourido a una dotación de operarios municipales y a un camión equipado con una motobomba.
Uno de los operarios municipales que participó en los trabajos de extinción, Benito Gallo, confirmó que llegaron al lugar del incendio más o menos sobre las siete. Aunque ya estaban participando en las tareas de extinción el propietario y algunos vecinos de la zona, las llamas habían afectado a una parte del piso de madera, a la cocina, a dos o tres habitaciones e incluso habían carbonizado una parte del tejado. Para acceder a la vivienda, tuvieron que romper una de las ventanas del desván y, casi de inmediato, comenzaron a bombear agua.
En algo más de una hora lograron apagar las llamas, aunque los trabajos de extinción se prolongaron hasta pasadas las diez de la noche. Según este operario municipal, el fuego dejó muy dañado el soporte de madera del tejado y provocó importantes destrozos en la zona de la cocina, en los pasillos y en varias estancias del segundo piso. Afortunadamente, el incendio no provocó daños personales y la estructura de la casa, de piedra, no resultó, aparentemente, afectada.