La proclamación de Emilio Pérez Touriño como candidato socialista a revalidar la Presidencia de la Xunta fue a modo de musical, aunque se trataba de un mitin.
El protagonista entró de último, acompañado de su mujer, y al ritmo del 'We are young', de Supergrass, que entonaba como lemas el somos jóvenes y estamos bien.
Probablemente, no fue una elección aleatoria, teniendo en cuenta que el centro del mensaje consistía en repetir que se trata de un Gobierno ahora joven que, para los socialistas, está bien porque pretende seguir con el cambio.
Lo precedieron otros protagonistas secundarios que, ocupadas ya las butacas del auditorio, accedieron al escenario del Pazo de Congresos a modo de entrada triunfal, entre aplausos, y con diferentes canciones. El dúo Sabina-Serrat para la dirección del PSdeG; Cranberries para diputados y senadores; Oasis para alcaldes y presidentes de diputaciones provinciales dirigidas por socialistas; Dover para los ministros gallegos; Coldplay para los miembros del Gobierno gallego y Duffy para el vicesecretario del PSdeG, Ricardo Varela, que entró con su homólogo estatal y los presidentes de Andalucía, Asturias y Extremadura. También acudió al evento el ex presidente de la Xunta, Fernando González Laxe.
Ritmos modernos, a base de pop rock actual, que fueron la antesala de un vídeo que alternaba frases pronunciadas en los últimos años por el secretario xeral de los socialista gallegos y presidente de la Xunta, y mensajes de campaña. Al "transmite confianza e tranquilidade cando fala" lo seguía un "o que importa o que é el", que para los organizadores del acto, "representa a Galicia do século XXI". Otra vez el mensaje de modernidad.
No fueron los únicos lemas para la campaña de corte presidencialista que se avecina y diseña el PSdeG. 'É moito o que nos xunta', no lo que nos une -también empleado en otros formatos- fue el lema principal del escenario, que mediante diferentes fórmulas (entre ellas la colocación de seis cortinas de leds de última generación), y a base de frases intermitentes que lanzaban la misma premisa: 'Touriño, o mellor presidente'.
Fue un espectáculo audiovisual con mensajes claros: todos juntos para seguir con el
cambio, que se traduce en una palabra clave. El nombre de Touriño era constante. Estuvo en el suelo del escenario que pisaron los que en él se subieron, en las cortinas de leds y en las butacas. Para acabar, confeti. Como no, rojo y blanco, incidiendo en los colores que definen el socialismo, aunque también se reservó un hueco para el azul en el escenario, que define la identidad y la bandera gallega.
Ésta estuvo presente también entre las butacas. Los asistentes, alternaban la gallega con la socialista. Y algunos, en lugar de ello, carteles con mensajes a dos caras: Touriño, por uno, y 'É moito o que nos xunta', por otro.
Teniendo claro el mensaje de 'touriñismo', el final fue de unión. Todos, directiva, alcaldes, cargos y demás, se levantaron de sus butacas para ir a arropar, más de cerca, a su candidato. Eso sí, entre tanta música y 'We are young', más de uno se dejó llevar por el ritmo, seguido a base de aplausos y por tímidos, o más atrevidos en algunos casos, movimientos corporales.
Entre música, vídeos y espectáculo, se intercalaron agradecimientos. Los hubo para colectivos sociales, sindicales y empresariales, y también para los socialistas que de otros lugares de España se desplazaron para apoyar este evento, como los presidentes socialistas de Asturias, Extremadura y Andalucía, o el secretario general de los socialista valencianos.
Hubo ausencias ya previstas, como la del presidente del Gobierno central y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero que, se prevé, estará de visita en breve por la comunidad.
En el evento, se emplearon 150.000 vatios de luz y hasta cinco cámaras destinadas á realización del evento