El arquitecto Joan Busquets, líder del equipo redactor del documento de inicio del nuevo PGOM coruñés, calcula que será necesario invertir unos mil millones de euros durante los próximos años para desarrollar el plan de ordenación municipal. De ellos, 105 serían aportados por el propio ayuntamiento.
Busquets también ha indicado que algunas de las acciones previstas en este plan son “autopagables” es decir, generan beneficios suficientes como para costear las nuevas obras. Es el caso de la remodelación prevista en el actual entorno portuario, que quedará desafectado de estos usos con el traslado al nuevo Puerto Exterior, o de las actuaciones previstas en Monte Mero y Penamoa.
El arquitecto catalán presentó a los ciudadanos las líneas maestras del documento de inicio del PGOM. Un plan que califica de “ambicioso y realista” y que “debe responder a la realidad metropolitana” que condiciona la urbe. Un plan que tiene como uno de sus principales objetivos recuperar el confort urbano porque “A Coruña puede y debe ser una ciudad confortable”.
Busquets, en esa pérdida de comodidad tienen mucho que ver los automóviles, por lo que su proyecto aboga por promover el transporte público. En este sentido, su gran apuesta es el tranvía, un medio “factible y económicamente justificable” que en su opinión se adapta muy bien a la densidad de A Coruña. Asegura que implantar este transporte debe estar “entre las prioridades de la ciudad” porque es necesario “con gran urgencia”.
El documento de inicio del PGOM contempla 27 kilómetros de vías tranviarias que conecten la ciudad mediante tres lazos, desde el centro histórico hasta las infraestructuras de servicios más alejadas, como hospitales y universidad. Una red que deberá estar bien interconectada con las líneas de tren de cercanías, por las que también se apuesta.
Busquets también ha insistido en la necesidad de multiplicar las vías de acceso a la ciudad, liberando Alfonso Molina de su papel de autovía única de entrada para recuperarlo como avenida de la ciudad dotada de árboles, semáforos y una rotonda a la altura de la actual estación de autobuses, que permita a los peatones ir desde el puerto a la futura estación intermodal de San Cristóbal.
Sobre la intermodal, Busquets ha asegurado tiene que ser un proyecto “mimado”, ya que debe convertirse en “la mejor de España”.
Sin embargo, el plan no contempla la creación de un nuevo puente sobre la ría, aunque sí se realizaron estudios en relación con esta infraestructura. El arquitecto catalán contradice así a la concejala de urbanismo, Mar Barcón, que ayer aseguró que el puente figuraba en el documento de inicio.
El urbanista también ha destacado la necesidad de que la Coruña del futuro se reintegre con los espacios naturales, dada su “singular topografía”, y de crear espacios verdes entre los barrios generando una importante malla natural, que duplicará la prevista en el PGOM de 1998.
En cuanto al sistema económico, Busquets defiende que no esté ligado sólo a la industria sino que tenga una importante base en un sector terciario, que apuesta por potenciar.