El portavoz parlamentario del PPdeG, Manuel Ruiz Rivas, exigió una "rectificación pública" a la presidenta de la Cámara autonómica, Dolores Villarino, por referirse a los diputados que conforman el grupo popular como "pandilla de gilipollas" en la sesión plenaria de los pasados días 24 y 25 de noviembre. "O mínimo é que lles pida perdón a cada un dos ofendidos", sentenció.
En una rueda de prensa celebrada en la Cámara autonómica, los populares dieron a conocer un extracto de la grabación audiovisual del pleno en el que se escucha a la dirigente socialista tildar de "gilipollas" a los parlamentarios del grupo que preside Alberto Núñez Feijoo. Todo ello, entre bastante ruido de fondo, provocado por los propios aplausos de los populares tras la intervención de su líder.
Ruiz Rivas lamentó que la última conferencia ante los medios que ofrece su grupo antes de las vacaciones navideñas sea con motivo de "un erro de convivencia" que, en todo caso, según el PPdeG, resume la "tónica habitual" de comportamiento que la Presidencia de la Cámara ha mantenido con el grupo de la oposición "nos últimos tres anos e medio".
"Villarino iniciou a lexislatura comparándonos con golpistas e remátaa chamándonos gilipollas", explicó Ruiz Rivas para agregar a continuación, y en tono irónico, que a título personal se siente "máis identificado" con el segundo calificativo. En la línea, se congratuló de que, en el transcurso de la legislatura, la presidenta de la Cámara "mellorase" en lo que respecta a las "calificacións" del PPdeG.
En todo caso, el PPdeG interpretó el insulto como una muestra de la "estratexia" diseñada por el presidente del Gobierno gallego, Emilio Pérez Touriño, para "ningunear" al grupo mayoritario del Parlamento de Galicia y situar la primera institución de la comunidad "ao servizo do PSOE", pese a su compromiso de convertirla en el "centro da vida política galega".
A modo de ejemplo, el portavoz popular indicó también que, en el último pleno de la legislatura, y mientras el responsable de Medio Ambiente del grupo, Jaime Castiñeira, reclamaba explicaciones a la Xunta por la "sucesión de irregularidades" cometidas en Sogama, Villarino advirtió al diputado popular, sin que el micrófono lo captase, "que lle ía dar unhas leches".
Por último, Ruiz Rivas argumentó que no pudo solicitar en la propia sesión plenaria que la presidenta retirase el calificativo de "gilipollas" porque "non o escoitamos", lo que justificaría la tardanza de su denuncia. "Foi outra xente a que o fixo e se sentiu ofendida", explicó y agregó que, no obstante, existe una petición unánime de los diputados de su grupo, "danados" por las palabras de Villarino, para que ésta realice una disculpa pública.