El sindicato CIG ha salido en defensa de su delegado sindical en la empresa Celta Prix, al que se le acusa de lanzar un artefacto explosivo durante una de las jornadas de huelga que estos trabajadores del servicio de limpieza de Cedeira están protagonizando.
La localidad perteneciente a la comarca de Ferrol lleva tres días de huelga, en donde ya se comienza a acumular una importante cantidad de basura.
Los trabajadores de la empresa Celta Prix, la encargada de realizar el servicio de recogida de basura y la limpieza viaria en Cedeira, están en desacuerdo con el despido de uno de sus compañeros, un despedido sin justificación, según han dicho desde la CIG y denuncian además el incumplimiento del convenio colectivo. La jornada de máxima tensión se vivió el jueves, ya que presuntamente, un miembro de esa empresa y además delegado sindical, lanzaba un artefacto explosivo contra una fachada de una escuela infantil de esa localidad.
Según el secretario comarcal de la CIG, Xesús Anxo López Pintos, dicha detonación no se puede considerar un artefacto explosivo, sino que se trataba de una botella que contenía en su interior un producto tan común como es el disolvente.
López Pintos también denunció la gran cantidad de agentes policiales que desde el Concello han desplegado para hacer frente a la huelga. Precisamente, según este secretario comarcal, “ese gran número de agentes motivo que ese delegado sindical resultara contusionado por la acción de estos agentes, lo que implicará que deberá de permanecer por lo menos un mes de baja”.
Los trabajadores de la Celta Prix llevan ya tres días de huelga por el despido de un compañero. Xesús Anxo López Pintos apeló a la paciencia de los ciudadanos, ya que en su opinión “este es un conflicto que se prolongará hasta que el compañero despedido sea readmitido”.
CONCELLO
La otra cara de la moneda la han puesto desde el Concello. El alcalde de Cedeira, José Luis Vergara, se defiende de las acusaciones vertidas desde la CIG, en las que se le culpa de tomar partido por la empresa. Vergara apela al diálogo para solucionar el conflicto y recordó a la CIG que el Concello ya ha mantenido reuniones con ambas partes para tratar de solucionar la situación.
Desde la empresa, al parecer, no están dispuestos a readmitir al trabajo despedido, alegando para llevar a cabo dicho despido baja productividad.