El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, firmó el decreto que pone fin a la legislatura y convoca las elecciones gallegas para el próximo 1 de marzo, como anunció el pasado mes. En una declaración institucional posterior a esta firma, el dirigente autonómico se dirigió a los ciudadanos para pedirles que acudan a votar" en la cita electoral, dado que el Parlamento, el Gobierno y el presidente resultantes de los comicios, "tomarán decisións que van afectar á vida das persoas, ao benestar das familias e á actividade das empresas".
En este sentido, el dirigente autonómico recordó que "votando facemos país" y además "exercemos a liberdade" que ha costado esfuerzo conseguir. "A democracia e o autogoberno", que señaló que son la "base da fortaleza e motor do progreso" de la comunidad, se cimentan únicamente "cos nosos votos".
Tras el llamamiento realizado a los gallegos para que ejerzan su derecho a voto, el dirigente autonómico señaló que la primera obligación del presidente que resulte electo en los próximos comicios gallegos deberá, máxime teniendo en cuenta el contexto de crisis económica, "preparar as condicións para que Galicia non volva a quedar atrás cando se inicie a recuperación", además de ayudar a trabajadores, familias y empresas.
Este objetivo, según Touriño, "só pode lograrse dende a unidade da sociedade". Así, apeló a la unión de los gallegos, pues a su juicio es "o que máis nos fortalece", frente a la "división", que es lo que "máis nos debilita". Incidió, además, en que la crisis es "global", si bien señaló que esto no es un "argumento para a pasividade, senón o contrario". Según el dirigente autonómico, "un goberno útil non se desentende de nada do que ocorre na súa sociedade".
LEGISLATURA
Realizando una especie de balance de la última legislatura, Touriño consideró que la "gran leccióon dos últimos anos" es que "agora estamos en mellores condicións para facer o que hai que facer", dada la crisis. Dice que esta situación deriva de "facermos as cousas ben", lo que a su vez fue posible porque "os votos dos cidadáns déronnos a forza para facelo".
"O rumbo seguido ata agora foi o correcto", defendió el dirigente autonómico, quien señaló que el espíritu con que afronta "o tempo apaixoante que nos espera" a partir del 1-M se caracteriza por un "ánimo firme e sereno". "Galicia non debe deterse", expresó, no sin antes hacer un repaso por los que, en su opinión, fueron los pilares de los casi cuatro años de Gobierno bipartito.
Según afirmó Touriño, Galicia aprovechó el periodo de "crecemento económico para correr máis que os demáis", tiene ahora una "Administración transparente, libre daquelas zona escuras nas que sabíamos que algo ocorría", una "cooperación leal" entre las instituciones del Estado, dispone de capacidad para "promover o diálogo e a concertación social, e tamén de buscar espazos de acordo entre as forzas política".
Se suma, a esto, el fortalecimiento de "servizos públicos esenciais", un "urbanismo civilizado", dos idiomas que son "instrumentos de convivencia e nunca de división", entre otras cuestiones.