Un artefacto de fabricación casera hizo explosión en la madrugada de este lunes en los
bajos de un vehículo aparcado en la calle Ludeiro, en la parroquia mosense de
Tameiga, sin causar víctimas.
Los hechos ocurrieron poco después de las tres horas, cuando un vecino,
alarmado por la explosión y la humareda que despedía un turismo en la calle
Ludeiro, avisó a la Guardia Civil del incidente.
Los agentes se personaron en el lugar y encontraron junto al vehículo dañado
a su propietaria, Carmen C.D.; y a su marido, Castor M.G.G., a los que tomaron
declaración con el fin de iniciar una investigación sobre los hechos acaecidos.
Al lugar de los hechos acudió además el servicio 112, la Policía Judicial y
especialistas del grupo de desactivación de explosivos (Gedax).
Según fuentes cercanas a la investigación, el explosivo colocado en el
vehículo consistía entre 100 y 150 gramos de una sustancia aun por analizar,
aunque de gran poder explosionante. El detonador utilizado era pirotécnico,
concretamente una mecha lenta.
La explosión produjo un agujero de unos 50 centímetros de diámetro en los
bajos del vehículo, un Citroën Saxo color verde. Asimismo, la deflagración
produjo la rotura de los cristales traseros, daños en la parte posterior del
vehículo a la altura de la defensa, destrozos en el asiento del conductor y el
derramamiento del carburante que se encontraba en el depósito de combustible.
Fuentes de la investigación descartan que se trate de un atentado de un grupo
terrorista, y apuntan a la hipótesis de que se trata de un ajuste de cuentas.
En este sentido, el delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras,
señaló ayer en Vigo que señaló que el incidente de Mos «no tiene móvil radical
ni terrorista» y «se está investigando» el entorno de la pareja propietaria del
vehículo y «sus relaciones profesionales».
Consultado por la posibilidad de que tanto la propietaria del vehículo, hija
de la propietaria del Bar Dorado ubicado en el número 10 de la calle Ludeiro,
como sus allegados tuviesen antecedentes por narcotráfico, decidió no dar
detalles. “Me lo reservo porque está en la investigación”, afirmó el delegado
del Gobierno en Galicia.
En el momento de la explosión, el vehículo estaba aparcado junto a una obra
en construcción, a escasos metros del bar propiedad de la familia de la
propietaria.