El joven de 18 años de edad, S.G.C, vecino de Burela, que fue sorprendido el pasado sábado –día 10 de enero- por un radar cuando conducía un vehículo, un turismo Renault Clio Sport, a 217 kilómetros por hora en la autovía A-8 (Irún-Santiago de Compostela), a la altura del municipio lucense de Vilalba, fue condenado en un juicio rápido a dos años de retirada de carné, a pagar una multa de 1.200 euros y a realizar 60 días de trabajo en beneficio de la comunidad.
Finalmente, hubo conformidad por parte del acusado con la resolución del Juzgado de Instrucción número 1 de Vilalba, donde este martes se celebró el juicio rápido, por lo que este caso no llegará a la vía penal, según explicaron fuentes jurídicas.
El coche que conducía el joven fue detectado por el radar en el punto kilométrico 578,100, entre la capital municipal de Vilalba y la localidad de Baamonde (Begonte), donde la autovía del Cantábrico enlaza con la A-6. Fue imputado por un delito contra la seguridad del tráfico, puesto que no podía superar el límite de 80 kilómetros por hora establecido por la ley para los conductores noveles.
Fuentes del instituto armado calificaron la velocidad a la que circulaba el imputado por la autovía del Cantábrico como un nuevo acto de “salvajismo vial”, en una “siniestra carrera hacia lo absurdo”, que puede terminar con consecuencias fatales para las personas que la protagonizan.