Los dos detenidos por su presunta relación con el hallazgo de un alijo de unos
4.000 kilos de cocaína en Muxía ingresaron en la cárcel de A Lama
después de que el titular del juzgado de Instrucción número 1 de Cambados
dictase prisión provisional.
Los dos hombres estuvieron declarando durante más de diez horas, al abandonar
el juzgado, al que llegaron a las 8,45 horas, pasadas las 20.20 de la noche de este martes.
A uno de los detenidos, Antonio García Gesto, se le imputa la responsabilidad
de ser el organizador de la operación interceptada por los agentes del GRECO el
pasado fin de semana, y está considerado como uno de los dirigentes del clan de
los 'Lulús', uno de los más activos en la descarga de droga en la Costa da
Morte, siendo además un hombre conocido en el mundo del narcotráfico, ya que fue
detenido por primera vez en 1993 a raíz de investigaciones que se originaron a
raíz de la conocida Operación Nécora.
Por su parte, al segundo de los detenidos, Juan Carlos Fernández Cores, se le
acusa de aportar la planeadora en la que se pretendía realizar la introducción
de la cocaína en Galicia y de ser el propietario de una red de embarcaciones de
este tipo en la comunidad autónoma gallega que tenía almacenadas en una nave
situada en Ribadumia, que habitualmente son utilizadas por los transportistas
para introducir la droga a través de las costas galaico-portuguesas.
Operación ‘Tabaiba’
La Agencia Tributaria, en colaboración con la Policía Nacional, puso en
marcha la denominada operación ‘Tabaiba’ que logró la incautación en la
madrugada del sábado al domingo, de un alijo de unos 4.000 kilos de cocaína
procedente de Colombia, dividido en 122 fardos de unos 30 kilos cada uno y
valorado en unos 120 millones de euros.
El operativo dio comienzo hacia las once de la noche del sábado, cuando
efectivos de la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera detectaron, a raíz de una
investigación previa, la presencia de una planeadora de gran eslora y potencia a
unas diez millas de Loureiro (Muxía).
Medios navales y aéreos rastrearon la zona en busca de la embarcación, que
fue localizada en Cala Arnela, en el momento en que los narcotraficantes
terminaban la descarga de 122 fardos de cocaína en la playa, y la presencia de
una aeronave de aduanas disuadió a los delincuentes de continuar la operación,
por lo que se dieron a la fuga en la planeadora, dejando en tierra la droga.
Tras la huida, los narcotraficantes abandonaron la lancha, de unos quince
metros y con seis motores, en la zona de Aguiño (Ribeira), haciendola encallar
contra las rocas y prendiéndole fuego, y horas después, uno de los delincuentes
fue interceptado cerca de Muxía en un control de la Guardia Civil, que lo
entregó a la Policía Nacional, al saber que era uno de los hombres buscados en
el marco de la operación ‘Tabaiba’.