A conselleira de Política Territorial, María José Caride, anunció que en febrero se abrirá al tráfico el último tramo de la autovía que conecta Cea y Ourense y que entre lo que resta de mes y el próximo, quedará adjudicada la autovía a Celanova.
Caride hizo este anuncio esta tarde en Ourense, hasta donde viajó para supervisar las obras de seguridad viaria acometidas por su departamento en la carretera OU-540 en la salida de la ciudad hacia Celanova. Estos trabajos, según señaló la conselleira, "permitiron a eliminación" de un Tramo de Concentración de Accidentes (TCA), lo que refleja -en su opinión- el "compromiso" de la Xunta con la seguridad vial.
En referencia a las incidencias registradas ayer como consecuencia del temporal en la AP-9 y en la A-6, Caride incidió en la necesidad de invertir "no mantemento das estradas".
En este sentido, destacó la importancia de "dispoñer dun plan de vialidade invernal", dotado de medios técnicos y humanos para garantizar las comunicaciones por carretera en situaciones climatológicas adversas. Así, cualificó de "irresponsable" que el PP propusiese eliminar estas partidas de los últimos presupuestos autonómicos, por lo que juzgó que la oposición "carece de credibilidade para falar agora do estado das estradas”.
Por lo que respecta a la autovía Cea-Ourense, Caride garantizó que se abrirá al tráfico "no momento en que estean rematadas as obras". Además, recordó que, será totalmente libre de peaje, frente a la "escasiña herdanza" que atribuyó al anterior Ejecutivo del PP. "Pagábanse dúas veces as obras, primeiro poñían diñeiro para a construción e logo os cidadáns teñen que aboar peaxe", aseguró la socialista en referencia a las autovías entre Santiago y Dozón y entre A Coruña y Carballo.
En el marco de su visita a Ourense, Caride ratificó, además, un convenio para la canalización de aguas pluviales en la carretera A Granxa-Rairo con el alcalde ourensano, Francisco Rodríguez.