La Dirección Xeral de Protección Civil ha decidido elevar la alarma por temporal hasta el nivel rojo en A Coruña y Lugo, de modo que los servicios de emergencias estarán en alerta máxima ante las posibles incidencias que puedan registrarse.
Así las cosas, se espera que el viento pueda alcanzar en tierra los 150 kilómetros por hora, especialmente en el noroeste y en el oeste de la provincia de A Coruña y en las comarcas de A Mariña y en la montaña lucense. En el resto de la comunidad se mantendrá el nivel naranja con ráfagas de hasta 120 kilometros por hora y la alerta naranja por precipitaciones, dado que se espera que caigan hasta 15 litros por metro cuadrado en una hora en las cuatro provincias.
También se prevé un empeoramiento de la situación meteorológica en el mar, donde las olas llegarán hasta los ocho metros de altura y el viento, de componente suroeste será de fuerza 10 en las aguas del litoral de la comunidad. El mar de viento también dará lugar a áreas de temporal duro.
A la vista de estas previsiones, Protección Civil ha puesto en alerta a todos los concellos y parques de Bomberos de toda la comunidad, así como a los organismos de las administraciones estatal, provinciales y autonómicas. También se ha informado a los clubs náuticos, cofradías y a las empresas cuya actividad podría verse afectada.
En esta tesitura, se recomienda a la población retirar los objetos que puedan caer a la calle desde los tejados, balcones o ventanas y evitar pasar cerca de edificios en ruinas o en construcción, así como de árboles o paneles publicitarios.
En esta línea, también se recomienda evitar cualquier tipo de desplazamiento, informándose del estado de las vías en caso de no tener otro remedio que tomar el coche. También se aconseja no aproximarse a diques o rompientes, en los que el mar pueda arrastrar personas o vehículos.
INCIDENCIAS
Durante las primeras horas del día, el temporal ha ocasionado desprendimientos de tierra, bolsas de agua y la caída de árboles en diversos puntos de la geografía gallega.
Como consecuencia del mal tiempo, a medianoche se registró un accidente con cinco vehículos implicados en el concello pontevedrés de Mos, provocado por un desprendimiento de tierra sobre la calzada.
El suceso, que se saldó con un herido leve, se registró en el punto kilométrico 9 de la autovía A-55 (Vigo-Tui), según informaron fuentes de la Guardia Civil de Tráfico.
Tras recibir una llamada de alerta, el servicio de emergencias del 112 avisó a los Bomberos de O Porriño, a Tráfico y al 061. También se dio parte a los operarios de mantemimiento del Ministerio de Fomento, que se eencargaron de limpiar la calzada, donde se acumularon unos 10 metros cúbicos de tierra y piedras, que obstruyeron los dos carriles de circulación.
Hasta el lugar del accidente se dirigieron dos patrullas del Subsector de Tráfico de Pontevedra, para instruir las diligencias y regular el tráfico.
La inestabilidad meteorológica también causó la caída de un muro en una carreter secundaria del municipio pontevedrés de Vilaboa, concretamente, en el barrio de Curra. Tras recibir una llamada de alerta de un particular sobre las 8.21 horas, el 112 alertó a los efectivos de Protección Civil y al Concello para proceder a la limpieza del vial.
DESPRENDIMIENTOS
También se vieron afectadas por desprendimientos de tierra las localidades pontevedresas de O Grove, Poio y Pontevedra, donde quedó cortada la carretera que conecta la parroquia de Pontesampaio con a Canicouva. Los equipos de emergencias también tuvieron que intervenir para limpiar carreteras en las villas coruñesas de Carballo y Brión.
A lo largo de la mañana varias carreteras se vieron inundadas por el agua. Así, los servicios de emergencias registraron bolsas de agua en los concellos pontevedreses de Moraña (N-550) y de A Cañiza, en la A-52, a la salida del túnel en dirección a Ourense, donde la presencia de un socavón lleno de agua propició que las ruedas de dos vehículos reventaran.
Otro de los efectos del fuerte viento fueron los desprendimientos de ramas y de troncos de árboles registrados en Mos, Oia, Tui, Pontevedra, Narón, Boiro, A Estrada y Oleiros, entre otras localidades.
CLASES
Con el fin de prevenir incidencias, la Consellería de Educación decidió suspender las clases en Primaria y Secundaria en las provincias de Lugo y A Coruña. De esta forma, un total de 820 centros educativos cerraron hoy sus puertas, de manera que 190.000 alumnos se quedaron en casa.
Como la medida fue decretada a última hora de ayer, el transporte escolar realizó hoy igualmente los recorridos, informando a los padres y a los niños en las paradas de la suspensión de la actividad lectiva. Además, Educación pidió a todos las instalaciones que durante la mañana estuviese presente un miembro del equipo directivo para informar a los jóvenes que pudiesen llegar hasta los centros.