Una pareja de octogenarios, Valeriano Ramos Díaz y María Otilia Ramos Deán, falleció la pasada madrugada en su domicilio en el lugar de Plaza, que pertenece a la parroquia de Castelo, en el municipio lucense de Cervo, aparentemente a causa de una intoxicación por monóxido de carbono, según informaron fuentes municipales. Todo parece indicar que la muerte del matrimonio pudo ser debida a la mala combustión de una estufa que utilizaban para calentarse o de un generador, puesto que la vivienda llevaba más de 48 horas sin suministro eléctrico a causa del temporal.
Fue el propio hijo de los fallecidos quien alertó a la Guardia Civil, aunque todavía no se ha podido precisar si él también estaba dentro del domicilio o si llegó de fuera y los encontró a ambos inconscientes en lugares distintos de la casa, como aseguraron algunos informadores.
Hasta lugar se desplazó una patrulla del Instituto Armado que, a las cuatro y doce minutos de la madrugada, llamó al 112 para confirmar el hallazgo de los cadáveres y pedir medios para comprobar la concentración de monóxido de carbono. La central de coordinación de emergencias movilizó a la Grupo Municipal de Intervención Rápida (Grumir) de Cervo y a la Policía Judicial de la Guardia Civil.
De momento, no ha trascendido el resultado de las mediciones realizadas en el interior de la vivienda, aunque se sabe que los cadáveres de ambos fallecidos han sido trasladados al Hospital da Costa, en Burela (Lugo), y que en las próximas horas les será practicada la autopsia para determinar la causa exacta de su muerte.
Aunque no vinculó la muerte de estas dos personas a los efectos del temporal, el alcalde de Cervo, Alfonso Villares, dijo que resulta “triste y lamentable que en pleno siglo XXI tengamos a medio ayuntamiento sin luz ni comunicaciones durante dos días”. En ese sentido, dijo que en su municipio “no apareció nadie durante 48 horas” y los vecinos “no podían ni llamar al 112 si se producía alguna emergencia, porque no tenían teléfono fijo ni cobertura de móvil”.
Reconoció que “los operarios municipales trabajaron a destajo”, pero su esfuerzo resultó insuficiente para mitigar las consecuencias del temporal.