La Sociedade Galega do Medio Ambiente (Sogama) ha despedido a los jefes del Área Técnica y de Calidade e Medio Ambiente por "ocultar os resultados das analíticas" correspondientes al vertedero de Areosa, en el concello coruñés de Cerceda. Al parecer, estos altos cargos no habrían informado ni a la sociedad ni a la Xunta de la existencia de estos episodios, por los que ya se ha abierto una investigación judicial.
El conocimiento de lo que la empresa pública cualifica de "graves irregularidades" es el fruto de la investigación interna realizada por Sogama con el objetivo de "clarificar" la situación del vertedero, con el fin de comprobar la posible existencia de emisiones contaminantes que habrían afectado al río Lenguelle. Así, Sogama asegura que se realizó "un minucioso estudo histórico" de las analíticas contratadas desde 2003 por el ente dependiente de la Consellería de Medio Ambiente. Los análisis anteriores a esta fecha no obran en poder de la entidad, ya que fueron realizados directamente por la empresa gestora del vertedero, Danigal.
Tras acceder a los archivos, tanto en las dependencias de Sogama como en las de la compañía externa contratada desde mediados del 2003 para la realización de las analíticas, "puidose constatar a existencia de informes analíticos" efectuados por ésta y enviados a Sogama, pero que "nunca foron postos en coñecemento" ni de la dirección de la empresa, ni del departamento que dirige Manuel Vázquez, así como tampoco se habría informado a Augas de Galicia.
Sogama asegura que estos hechos se debieron, "supostamente", a que los resultados no se ajustaban a la legalidad vigente. En otros casos, la práctica era alterar el proceso de control al repetir las analíticas hasta que sus resultados fuesen "conformes ós parámetros de vertido autorizados".
En el marco de esta investigación interna, se encontraron, además, analíticas "coa mesma codificación", aunque con dos versiones. Una de ellas era la remitida por la empresa externa al área técnica de Sogama, y otra la que se incluía, por parte de este departamento, en los informes de seguimiento de la sociedad y, por lo tanto, "nos remitidos á Xunta", sostiene Sogama.
RESPONSABILIDADES
El jefe de Calidad y Medio Ambiente era quien, supuestamente, supervisaba estos informes, mientras que el de Área Técnica, Ramón Pérez Mariño los aprobaba. Sogama culpa a este último de no haber "informado á dirección" de la sociedad de los episodios de vertido y de no haber puesto en marcha las oportunas "medidas correctoras" a pesar de ser "o máximo responsable do cumprimento da lexislación ambiental" del ente.
En esta línea, el ente público reconoce que entre 2003 y 2008 se remitió a la Xunta "uns informes analíticos que non reflictiron a realidade do estado da situación" del vertedero. A la vista de estos hechos, la sociedad justifica la rescisión de los contratos en que el comportamiento de los dos altos cargos "supón un grave incumprimento dos seus deberes laborais", vulnerando sus condiciones contractuales por lo que habrían incurrido "en desleadlade" hacia la empresa.
El vertedero de Cerceda, del que Sogama es titular, está operativo desde 1995 y, en los últimos diez años, Danigal se encarga de su gestión. Las instalaciones no dispusieron de autorización de vertido hasta el 2001, cuando ya se acumulaban más de 1,3 millones de toneladas de residuos urbanos en este espacio.
El ente público informó de que las pruebas documentales fueron entregadas el pasado 12 de enero al juzgado número uno de A Coruña, que instruye el caso.
En cuanto a la investigación interna, ésta continúa su curso, por lo que Sogama no descarta "depurar" más responsabilidades y, de ser el caso, llevar a cabo "cantas accións legais e disciplinarias" sean necesarias para poder "erradicar este tipo de prácticas".